“Internet”, la adicción del siglo XXI

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No es la primera vez que en esta blog hemos hablado de los riesgo que los adolescentes, jóvenes y no tan jóvenes, corren con el uso indiscriminado de internet y eso es lo que viene a confirmar la noticia que hoy publica la agencia de noticias “EUROPAPRESS”.

Y es que uno de cada cuatro de estos jóvenes presenta problemas de conducta, donde un porcentaje de los mismo, un 10% para ser exactos, sufren el llamado “síndrome de la puerta cerrada”, ni que decir tiene, que no hay que ser muy espabilado para entender la actitud de estos chicos a la hora de vivir las relaciones sociales, tan vitales en el ser humano.

Nos estamos enfrentando a una adicción, que en su desarrollo no se diferencia de otros tipos de adiciones. Aunque algunos padres no quieran verlo de este modo. Sin embargo los mismos especialistas nos alertan de que incluso los adultos no estamos exentos de correr la misma suerte.

Es por todo ello, que los padres hemos de estar atentos a la aparición de síntomas que nos pueden indicar la existencia de esos posibles problemas de los que venimos hablando con bastante frecuencia en este blog.  ¡Por ejemplo!, el aumento de peso y poca actividad física, es decir, una vida demasiado sedentaria, cubrir necesidades con el uso demasiado frecuente de internet, etc., a la vez que se nos recuerda que si los padres usamos demasiado internet y las  nuevas tecnologías, nuestros hijos muy posiblemente harán lo mismo.

Y como ya te he comentado amigo lector, pese a que alguna vez hemos comentado el tema, a continuación te dejo alguna formas de cómo un joven o adolescente puede desarrollar una adicción de las que estamos hablando hace ya un buen rato. Esto puede ocurrir cuando de manera habitual es incapaz de controlar el tiempo que permanece conectado, va dejando de lado sus obligaciones estudios, trabajo, etc., deja de desarrollarse con sus amigo o conocidos de una forma física, es decir, deja de salir con ellos.  Su higiene deja que desear, al igual que su alimentación, etc.

De todos modos, he de reconocer que todo lo anterior no tiene por que pasar, pero si existe ese riesgo que los padres hemos de evitar, y te preguntaras ¿cómo?, con los hijos ya más mayores podemos tener más dificultades, pues dentro de toda esta guerra forma parte la libertad del hijo, y más si es ¡mayor de edad!, pero en el menor de edad podemos tomar ciertas precauciones que a veces también se pueden poner en práctica con los mayores.

Esas precauciones pueden ser; ante todo que el ordenador “no esté en el dormitorio de nuestros hijos o lugar privado suyo”, más bien que este en un lugar “publico”, es decir, donde todos tengamos acceso al mismo y podemos “dentro de unos límites de privacidad”, controlar lo que nuestros hijos hacen. Controlar el acceso a internet, pongamos horarios de utilización de la maquina, incluso si lo vemos oportuno, coloquemos contraseñas de arranque, para que de esta forma nos aseguremos que no hacen uso del mismo cuando no estamos en casa. Que sepan seleccionar los contenidos a los que desean acceder, que sepan filtra lo que de verdad quieren conocer o utilizar.

Todo lo anterior se puede magnificar todo lo que queramos, si a ello le unimos algún tipo de problema como puede ser un hijo hiperactivo o con problema de déficit de atención. Y ante las posibles dudas que puedan surgir, acudamos a un buen profesional que no pueda orientar o ayudar a prevenir estas dificultades y si ya han surgido, a poder afrontarlos y superarlos.

Todo lo dicho por desgracia no se puede aplicar en su totalidad al uso del teléfono móvil, pues aquí tendríamos que limitar el tema de internet dentro del mismo, y la cuestión no es nada baladí a la hora de ser solucionado.