Redes sociales hasta en la sopa

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Leo en varios medios de comunicación que los jóvenes españoles pasan más de 5 horas al día en las redes sociales.  ¡Ahí es nada! Es lo que más llama la atención de las declaraciones de la directora editorial de MTV España, Laura Abril a la agencia EFE. Pero al margen de esas cinco horas de permanencia en las redes sociales, nuestros jóvenes continúan teniendo los mismos defectos a la hora de hacer uso de las redes sociales.

Me sorprende ese “espionaje amoroso” hacia la persona que “es” o “fue su pareja”,  que pocos conocen de verdad los que es “el amor”. Por desgracia siempre se está confundiendo “amor” con sentimentalismo.  Da la sensación de que la mayoría de nuestros jóvenes no están realmente preparados “para dar amor al otro”, para realmente hacerlo feliz.

Por otro lado,  me sorprende el tema de  las fotografías. Puedo entender que quieras agradar o quieras esconder algún defecto físico, pero de ahí a retirar fotos, por qué no sales suficientemente “sexy”, me parece una chorrada por no decir otra cosa.

Menos mal que al menos el medio de comunicación en cuestión-la cadena televisiva MTV- pretende dar cierta información a los jóvenes para que de esta forma tomen medidas para su seguridad y eviten  alguna que otra “sorpresas”.

Todos estos temas…, el tiempo en redes sociales, el espionaje amoroso, la cuestión de la fotografía más sexy o menos sexy. Me lleva a plantearme ¿cómo se puede compaginar las virtudes con el uso de internet?, ¿dónde está la virtud del orden?, ¿de la prudencia?, ¿dónde se ubica “el sentido común” dentro de todo este maremágnum de cosas?

En una sociedad donde los padres hemos delegado la educación “en los colegios”, “en las nuevas tecnologías” y “en los medios de comunicación”, se hace difícil, retomar el control de esa misma educación. Pues incluso nosotros mismo, nos dejamos vencer por todo ello. Y para lo bueno como para lo malo, los padres somos un ejemplo para nuestros hijos, por lo tanto algo de culpa tendremos en esta historia.

Y si  eres un visitante de cierta frecuencia a este blog, te habrás dado cuenta de que todo lo que estoy diciendo, ha salido en alguna vez en los diferentes posts del mismo.

Pero para poder enfrentarnos a todos estos vicios y a las diversas problemática que de ellos se derivan. Es vital que virtudes como “el orden, el pudor, y la prudencia” entre otros, estén bien arraigadas en nuestros jóvenes y no tan jóvenes.

Si somos capaces de tener todo esto dentro de nosotros, seremos capaces de organizar la jornada. Sabremos hacer lo que lo que se ha de hace en cada instante. Pues además del la participación en “redes sociales”, la jornada tiene entre otras cosa…, el trabajo o la asistencia a clases, el compartir el tiempo con los nuestros, el tener un tiempo para alimentarnos, un tiempo para el descanso-esto último es vital-, sólo en el tema del sueño es necesario hacerlo entre siete y ocho horas, etc.

En cuanto “al pudor”, esta palabra las conocen pocos jóvenes y muchos de ellos la toman como un término viejo y trasnochado. Pudor, que brilla por su ausencia cuando muchas jóvenes se “fotografiándose desnudas” frente al espejo y luego “por error”, esa fotografía corre como un corredor 100 metros lisos por internet.  ¡Luego vienen las madres mías!

Sólo me queda recordar que muchas veces somos poco discretos a la hora de contar cosas propia e intimas a los demás por medio de las redes sociales y más cuando se está en pleno debate por la cuestión del “derecho al olvido en internet