Cuando hablamos de “competencias”, ¿de qué hablamos?

Publicada en Publicada en Educación

online-reputation--300x225A principios del presente mes de noviembre, me atrevía a escribir una entrada para este blog sobre lo que se ha dado en llamar “las competencias digitales”, en la citada entrada, básicamente se venía a decir, que era poco más que necesario dar una formación específica en esta materia, de cara al acceso y uso de los contenidos existentes en internet.

 Que el simple hecho de ser “nativos digitales”, no les aseguraba una adecuada competencia en el tema a todos los jóvenes que han nacido en esta época tan tecnológica. Es decir, es necesario, dar apoyo, cimentación, para que los chicos y los que ya no somos “tan chicos”, puedan desarrollar habilidades como, “el pensamiento crítico”-de esto hoy en día existe más bien poco o nada-, ser capaces de trabajar en equipo-hay quienes les llama a esto, aprendizaje colaborativo-, además de iniciativa, creatividad, saberse adaptara los cambios, tener una fluida comunicación escrita y hablada, etc. Son habilidades que de toda la vida, han sido, en cierto modo transmitidas en casa, aunque quizás de forma diferente a la actual.

 Lo que ocurre a mi modo de ver, es que ¡eso!, ya no se lleva a cabo en las casas. Cada vez menos-por desgracia-, los padres “perdemos en tiempo”, en estar con nuestros hijos y trasmitirles esa “competencias”, que en cierto modo son base para la formación de la personas. Las preocupaciones, el trabajo, la crisis, etc, hacen que nos vayamos desplazando en un plano inclinado que por motivo de ese desnivel, tendemos a ir dejando correr el asunto y cuando nos queremos dar cuenta, ¡ya es demasiado tarde!

Por otro lado, como ya escribí en su momento, con respecto a la “Escuela 3.0” y en palabras del gurú de la educación Curtís W. Johnson…, hemos de abandonar el concepto de Escuela Pública-tal como la conocemos a fecha de hoy- pues “la escuela ha de ser vista como parte de una industria o sector determinado”, palabras muy duras para ciertos “grupos de presión” dentro de la comunidad educativa, que sienten como pueden perder su peso especifico en la escuela actual.

A su vez corren tiempos muy difíciles, tiempos de crisis, y se suele hablar mucho de competencia laboral, digital, se habla de la necesidad de formar de cara al mercado laboral, para de esta forma evitar la llamada “fuga de cerebros”. Cuestión esta que por desgracia, no hemos querido ver en la época del pelotazo y en la época del boom inmobiliario, donde los chavales dejaban la escuela, para irse a ganar dinero fácil y llevar en alguno casos una vida por encima de sus posibilidades.

Pero la cuestión es ¿cómo enmendar el camino?, ¿cómo hacer para tener una escuela que forme adecuadamente, tanto en el terreno laboral, como personal?, pues si me tengo que fiar de todos los actores de la comunidad educativa, ¡yo!, no lo tengo nada claro la solución. Y eso que existen voces que ponen el “acento”, en las “competencias sociales y humanas”, mientras que otras, lo ponen en el tema tecnológico y yo creo que estos es más complejo, que va más allá del blanco o negro. Y sobre todo, por una cuestión básica y muy clara, cuando hablamos de “competencias”, ¿de que hablamos?, ¿qué se quiere decir?, ¿hablamos de valores? ¿de virtudes?…

 Es curiosos como durante mucho tiempo, hemos estado hablando de “valores”, parecía que la palabra “virtud”, era como “un tabú”, como un recuerdo reminiscente del pasado. Y ahora de hace un tiempo para acá se empieza a imponer la palabra “competencia”, da la sensación que suena mejor que otros sinónimos como pueden ser…, facultad, eficacia, eficiencia, capacidad, aptitud, etc.

A la vista de todo esto-sin miedo a posibles equivocaciones-, y a la vez, sin tener miedo a tirarme a la piscina sin agua-y valga la redundancia – me quedo con la educación de la virtud, palabra que es más clara y denota el esfuerzo, la lucha y las ganas de triunfa que implica adquirirla. Pues virtudes humanas te puedo dar las que quiera…, generosidad, fortaleza, optimismo, perseverancia, ¿sigo?, orden responsabilidad, respeto, sinceridad, podría seguir y no terminar. Lo importante es que en casa, los padres nos pongamos las pilas y nos planteemos ¿qué queremos para nuestros hijos?, ¿cómo educarlos adecuadamente en todas estas virtudes?-que por cierto, cada una tiene una etapa para su refuerzo- en cuanto al colegio-sobre teniendo claro que la política y las ideologías han de salir del ámbito educativo-, se tendrá que volver a la vieja tradición, en la que el maestro “forma” a su discípulo, pero no lo ideologiza. Y aquí en la escuela, es donde veo que las nuevas tecnologías tiene su futuro.

 El mundo tecnológico que nos rodea, no esta reñido con una formación humana en “valores”, donde se busque la excelencia, no solo en los resultados académicos, sino también contemplando al individuo en su plenitud.