TDAH

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 Siguiendo la línea por la que opte en mi anterior entrada hoy comienzo a reproducir en este blog algunas entradas de mi otro blog-El micrófono -, el que tengo dentro de la Comunidad de blogs de Gente Digital y que tiene como hilo conductor el tema del TDAH…

TDAH

En el transcurso del año escolar 2008/2009 en casa tuvimos “la suerte”-quizás por los frutos posteriores- de conocer, que nuestro hijo menor –mi mujer y yo tenemos tres hijos- tenia lo que se llama Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad” un trastorno que puede llegar a que la vida familiar sea un autentico infierno.

Mi mujer desde hacia mucho tiempo –como madre conocedora de sus hijo- venia “barruntando” que nuestro tercer hijo “tenia algo”, pero ella no alcanzaba a detectar el foco del tema. Teníamos un chaval que desde pequeño era problemático, poco sociable, “muy nervioso”, mentiroso hasta decir basta, etc. En el colegio era un autentico incordio y a demás era incapaz de integrarse en un grupo de trabajo –continuamente rompía la armonía del grupo-, se lucho para que el servicio de orientación del colegio evaluase al chaval, pero nadie –empezando por su profesora-, repito, “nadie veía al chico para ser evaluado”-se encontraba entonces en 5º de primaria-.

Cuando finalizaba 6º curso de primaria, como se nos proponía -por parte del tutor- que nuestro hijo “repitiera curso” –así se podría reforzar ciertos punto de su carácter-, asunto este, que no teníamos nada claro, pues los objetivos del curso, los había alcanzado adecuadamente, es por ello que mi mujer y yo decidimos que pasará a la ESO, solo que tuvimos que optar por ir a la concertada, pues ante el panorama que teníamos, no queríamos que el crío pasará a un centro público. Aquello generaba muchas dudas y temíamos que el problema “creciera más de lo que ya estaba”.

Durante el curso 08/09, como ya he dicho anteriormente, la cuestión “explotó” y tuvimos que acudir al equipo orientador del centro y comenzamos nuestro “vía crucis” de pruebas, reuniones visitas medicas y todo ello agravado por la coyuntura de no formar parte del “Servicio Murciano de Salud”(SMS), dependíamos de una mutualidad del estado. Para entonces se me comunicaba que sino pasaba por el centro de salud mental poco se podría hacer, pero que para ello se tenia que formar parte del consabido SMS.

Con las pruebas del centro escolar me tuve que marchar a la ciudad de Elche a visitar a un buen amigo “psicopedagogo”, que confirmo el posible TDHA. Ahora empezábamos a relacionar las actitudes de nuestro hijo y el “TDAH”. A renglón seguido nos comunico que asistiéramos a la Clínica  Mediterránea de Neurociencia –entre Alicante y Elche-.

A partir de ese momento y con seguimiento medico y medicación, primero el “rubifen” y luego la “concepta” conseguimos que el chaval junto con el equipo orientador del colegio y su profesorado comenzar a enderezar el rumbo y los problemas “aunque continúan”,  ya no son ni mucho menos los de antes. Por eso me quejo de que el sistema educativo español y en particular el sistema público, por desgracia tiene muchos huecos en el terreno de la detección de enfermedades y trastorno del la conducta, como así se lo hice saber recientemente al Consejero de Educación de la Región de Murcia.

De todas maneras me alegro que en Comunidades como Madrid, La Rioja, Murcia se comience a trabajar en la línea adecuada, solo que al nivel de formación del profesorado la cosa debe de mejorar mucho más y  para colmo los tiempos que corren no son los más adecuados para luchar contra la falta de conocimiento del TDAH en el sector educativo, con los puñeteros recortes.