El móvil como causa de conflictos familiares.

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movil2.jpgQue el uso del móvil en los adolescente y más jóvenes de la casa puede ser un quebradero de cabeza, eso nadie lo pone en duda hoy en día. ¡Es más!, no es raro ver a más de un padre o una madre “pelearse con alguno de sus hijos”, como consecuencia de un uso inadecuado del mismo.

Pero lo que no deja de sorprender es el leer titulares como el siguiente…, “El uso del móvil se ha convertido en unos de los principales conflictos entre familias”. Y es tal el asunto, que incluso se contempla ya como uno de los principales problemas que lleva a las familia a pedir ayuda a los servicios de mediación familiar.

Es evidente que cuando “más de medio millar de familias en los últimos 8 años” recurren a servicios de estas características, algo “falla”. Y todo ello con una perspectiva de que el problema “se ha incrementado de una forma exponencial en el último lustro”.

A estas alturas del asunto, es inevitable preguntarse por “enésima vez”, ¿cómo hemos llegado a este punto?, ¿cómo es que los padres somos incapaces de afrontar estos problema, y hemos  de acudir a profesionales para solventarlos?, ¿Realmente somos conscientes de la necesidad de formación que hemos de tener, para permitir que un dispositivo electrónico entre en la vida de nuestros hijos?

Y es que no podemos olvidar la responsabilidad que adquirimos los padres en temas de educación y formación para con nuestros hijos. En definitiva, de la necesidad ineludible, de enseñar comportamiento virtuosos al hacer uso del mundo digital.

Mundo digital, que es una extensión de nuestra vida, y aunque a veces caigamos en el error de fabricarnos un mundo paralelo al real, este nos puede llevar a situaciones extremas, ya sea desde la perspectiva de una posible víctima o como provocador de males ajenos.

Por todo ello es necesario recordar a nuestros queridos amigo-principalmente a todos aquellos padres y madres que nos visitan-, la necesidad de procurar no dar un móvil propio a nuestros hijos hasta que alcancen la edad de 14 o 15 años, es necesario-lo aconsejan los profesionales-, retrasar todo lo posible dar un móvil hasta que se haya cumplido los catorce. Pues se considera, que a estas edades, los jóvenes están más capacitados para comenzar el uso de estos dispositivos.

No obstante, como todo en la vida, existe excepción a la regla. ¿Pues que mejor que un padre o una madre, para valorar el nivel de madurez de un hijo o hija y de este modo facilitar un dispositivo digital antes de las citadas edades? Cuestión que en cierto modo ha de ser considerada ya que corremos el riesgo de aparezca un descanso insuficiente, sobre todo debido a que los chavales manejen los móvil durante las horas de descanso nocturno. Incumplan sus compromisos de estudio, o desarrollen un deficiente comunicación familiar que nos lleven a situaciones como las citadas al principio de esta entrada.