El TANV, otro vía crucis.

Publicada en Publicada en TANV

Cuando uno se decide a tener un blog, suele surgir la duda-siempre razonable-, de plantearse… ¿cuál va a ser el tema central del mismo?, ¿o de que hablaré? ¡Hombre!, es evidente que esta fase ya la supere con este blog. Pero si es cierto, que el cuerpo me pide ampliar un poco más los temas a tratar dentro del mismo. De hecho, hasta el momento los temas que suelo traer a la consideración de mis lectores, o todos aquellos que visitan este blog, son cuestiones relacionadas con la familia y las nuevas tecnologías, sin dejar de lado temas de educación y el TDAH o Trastorno de déficit de atención e hiperactividad.
A todo esto quiero sumar otro trastorno… el TANV o Trastorno de aprendizaje no verbal. Que como el TDAH, afecta y en mucho a la vida de muchas familias. Ambos son trastornos que hasta que no son diagnosticados o al menos alguien te dice el nombre de lo que le ocurre a tu hija o a tu hijo, no te quedas tranquilo-eso por decir algo-
El Trastorno de aprendizaje no verbal o TANV-desde ahora sólo diré TANV-, es para desgracia de muchos, un trastorno que aún no está dentro del Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales. Trastorno que ha sido estudiado muy recientemente, pues las primeras personas que comenzaron a detectar y estudiar el tema fueron Johnson y Myklebust allá por 1971.
¿Pero a que afecta este trastorno?, ¿cómo influye en el día a día de aquellas personas que lo padecen?, ¿y a su familias y amigos? Como veras, ¡no es moco de pavo!, y eso que normal mente en la escuela suele pasar bastante desapercibido-es transparente para los profesores-, sin embargo tiene dificultades en la atención, en la memoria táctil y visual, el razonamiento abstracto, la ubicación espacial, trazo, etc., pero los problemas no quedan aquí. En lo social y emocional, también tiene problemas que no le ayudan a tener una relación social adecuada. Comprenden poco la comunicación no verbal, tiene temor a sitios nuevos e incluso a cambios de rutina en su día a día. Como podrás comprobar amiga o amigo lector, todo un ramillete de dificultades que hacen la vida muy complicada.
Aunque todo lo que te he dicho es referido a los más jóvenes de la casa, ¿cómo se puede afrontar toda esta problemática cuando el sujeto, es un adulto? ¿Cuándo el trastorno recibe un nombre y eres mayor de edad?, ¿cómo afrontar el problema cuando has ido sacando tus estudios hasta que has fracaso en la selectividad y luego te has estampado realizando un módulo superior? Estas y otras muchas preguntas surgen cuando el sujeto pasivo del trastorno es un adulto y aquí, en este campo no existe ningún tipo de ayuda.
Por ello desde estas líneas me propongo hacer visible un problema que si no es detectado pronto-en los primeros años de vida-, puede ser todo un vía crucis para quien lo padece y sufre.