Dando visibilidad al TANV.

Publicada en Publicada en TANV

Cierto es que los “trastornos en general” durante la etapa infantil suelen ser un quebradero de cabeza tanto para padres como para madres, suelen saltar las alarmas y muchas veces se inicia un “vía crucis” muy largo… ¡a veces demasiado!. Sin embargo, todo esto, se reduce cuando este trastorno, esta identificado e integrado en el famosos catalogo DMS-IV de la Asociación Estadounidense de Psiquiatría.

Situación que suele darse cuando uno de tus hij@s sufre del llamado Trastorno de Aprendizaje No Verbal (TANV).

Y es tal el desconocimiento que existe del citado trastorno, que incluso algún profesional de varias especiales e incluso algún que otro profesor, te puede llegar a decir… ¿Qué trastorno es ese?, ¡yo no lo conozco!, ¿a qué afecta?, ¿es un Asperger?, etc… Y la verdad cuando te ocurre esto te quedas como petrificado. Tus oídos no pueden dar crédito a lo que estas escuchando.

No obstante, también es cierto, de aquí no vas a escuchar a otros profesionales decir…, “estos son niños mal educados” o “esto es la consecuencia de un fracaso educativo por parte de algún que otro padre o madre…”, como he tenido que leer y escuchar con respecto al Trastorno de déficit de atención e Hiperactividad (TDAH), que también es muy sangrante.

Es evidente que los padres y madres con hijos que tienen TANV, tendrán que ponerse las pilas y comenzar una guerra para que ese trastorno se visible de una forma más eficaz y puedan disminuir sus angustias.

Angustias que se contemplan básicamente en dos aspectos muy importantes según la edad del afectado por este trastorno (al igual que ocurre con la mayoría de los trastornos). Me refiero al ámbito educativo y al ámbito “socio-emocional”. En el primero creo que poco a poco se va tomando conciencia de estos críos aunque no es menos cierto, en algunos caso pueden pasar “desapercibidos”, porque académicamente vayan avanzando sin grandes problemas y sobre todo gracias a una labor callada e impresionante por parte de la familiar.

Pero por desgracia, ¡esto!, no es siempre así. Y no es así, porque te recuerdo (amiga o amigo lector), que existen dificultades en la atención, en la memoria táctil y visual, en el razonamiento abstracto, la ubicación espacial, el trazo, etc.

En cuanto al otro ámbito, el “socio-emocional”, tiene un peso específico bastante grande y que con los años se puede ir acrecentando. Y es aquí, es donde me gustaría pararme un poco más. Pues no es la primera vez que leído o escucho decir…, tenemos hijos más mayores (adolescentes) donde les cuenta hacer amigos (apenas los tienen) y pasan por ser personas desconectadas de la sociedad, donde la autoestima puede llegar a estar por los suelos. ¿Y cuando el afectado es un adulto?, ¿cómo lo lleva?, ¿cómo lo vive?…. Por lo que conozco, no es nada fácil.