Las nuevas series de televisión en el escenario 2.0

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Cuando preparas un programa de radio como el que tengo el honor de dirigir y presentar en esRadio de la Región de Murcia, la mayoría de las veces al finalizar te das cuentas que muchas cosas de las que querías dar salida en el transcurso del mismo no han salido. Lo que te lleva a plantearte cómo hacer para que esas ideas no se queden en el tintero. Y eso, es lo que quiero hacer con esta entrada.

De hecho, esta semana la idea era hablar sobre los “Reality Show” y la influencia que las nuevas series de televisión (tipo…, Juegos de Trono, Breaking Bad, Mad Men, etc.), que están teniendo sobre los espectadores y en especial los más jóvenes.

Al respecto de los “Reality Show” no voy a perder más el tiempo, aunque si quiero hacer una pequeña reflexión “en voz alta”. ¿Que pasaría si los espectadores, seguidores o fans de estos programas tuvieran que pagar por ver dichos programas? Lo dejo ahí y paso a centrarme en la cuestión de las series de televisivas.

Con cierta frecuencia suelo leer algo de lo que escribe Alberto N. García Martínez en su blog “Diamantes en serie” y a su vez lo que cuelga en el portal “unav.academia.edu”. De hecho tiene un trabajo muy completo donde habla sobre “El fenómeno de la serialidad en la tercera edad de oro de la televisión.”

Ni que decir tiene que no pretendo fusilar dicho trabajo, pero si intentare desde mi punto de vista comentar lo que allí se dice. La argumentación de su autor con respecto a este fenómeno se sustenta en cinco puntos muy claros. A la sazón…., la ubicuidad de la distribución de las citadas series, la calidad de las misma, una ambición muy destacada sobre lo que se quiere conseguir, con un relato de la historia más que sofisticado, y por último “un espectador muy activo”.

El primer punto…, es el referido a la distribución de como lo productores saben sacarle partido a las nuevas tecnologías. De hecho, la televisión que hemos conocido tanto mis coetáneos como yo, no tiene nada que ver con el concepto de televisión que se tiene hoy en día. Actualmente no hace falta ver una serie en el día y hora programado por la cadena, la puedo ver el día y la hora que “a mi me de la gana”, sobre todo gracias a la televisión inteligente o Tivo, la televisión por cable, Internet, o plataformas como la propia NETFLIX, hasta Amazón a comenzado a dar sus pasos en este sentido.

En cuanto a la calidad del producto, ¿que te puedo decir que ya no sepas?, de hecho, se ha conseguido que directores y guionista de prestigios del mundo del cine, se hayan pasado a las series. ¡Todo un éxito! De todas forma la verdadera estrella es el “guionista”, ellos son los que marcan las pautas y juegan con nosotros como auténticos peleles.

Pero todo esto, es en cierto modo gracias a la HBO, que tubo “la ambición” de cruzar los limites de las series de televisión tal como se conocía hasta hace bien poco. Pero para quien no conozca quienes son, le diré que es uno de los canales de televisión por cable y satélite más populares de Estados Unidos y Latinoamérica. Ese cruzar las lineas rojas de lo que se hacia en ese momento el mundo televisivo, ha producido el boom de cara al resto de canales televisivos.

Por ejemplo, entre lo más destacable encontramos que se refuerza al anti-héroe, se va más al drama y sobre todo se trabaja con una ambigüedad moral a mi gusto demasiado excesiva. E incluso lo que se conoce por el personaje “antagonista”, es si cabe peor que el “anti-héroe”, con lo cual surge la duda…, ¿quien es el bueno aquí?, ¿y quien el malo?

Al final el secreto esta en el siguiente triangulo…, la identidad de los personajes, que por cierto, todos a mi modo de ver no tienen una identidad clara, más bien todo lo contrario y eso a la hora de transmitir a los más jóvenes es un todo un riesgo. El otro elemento del triangulo es la familia, que para muchos de los personajes de estas series “son la coartada para hacer de malo y ser más malo”. En cuanto al último elemento, es “la ambigüedad moral” que se respira en todo momento. De hecho, considero que este punto es uno de los más demoledores de los cambios producidos en las series de televisión que actualmente vemos.

Otro elemento que también contribuye a ese cambio, es la sofisticación de la historia que se nos cuenta, cambiándose el formato de los capítulos o el tipo de entrega. Y para terminar un punto muy claro y definitorio…, el tipo de espectador que tenemos.

El espectador o seguidor suele apoyarse sobre todo en las redes sociales, además de que decide cuando, como, donde ver la televisión o la serie de su gusto. A la vista de todo ello, no se puede negar que las serie se mueven como pez en el agua dentro de un escenario 2.0

Al final la presente entrada se ha hecho un poco larga, pero creo que alcanza los objetivos que me plantee a la hora de preparar el programa de radio.