La sociedad no se construye de este modo

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La sociedad que nos ha tocado vivir y que en cierto modo vamos creando y dando forma diariamente, ¡a cada instante!, “a mi modo de ver” no es tan “buena”, como puede parecer. ¡Al menos!, es la sensación que recibo en todo momento, sobre todo a través de las redes sociales. Ya sea “Twitter”, “Facebook”, etc., me da igual.

De hecho, hablando con un amigo de “mil cuestiones”, en un momento determinado le dije…, “tengo la sensación de que estamos construyendo una sociedad mal educada donde se confunde el dar opinión con insultar continuamente a toda persona que opine diferente a mí”, sobretodo lo veo en un grupo de gente con un perfil muy determinado.

Perfil que responde a joven de entre 18 y 30 años –quizás la parte superior de la horquilla sea algo mayor-, más de izquierda –que otra cosa-, simpatizante de “podemos” y algún que otro chico o chica afín al PSOE. Aunque, no es menos cierto que en el bando contrario, es decir, en el espectro contrario, tampoco se quedan cortos.

No obstante, me da igual la parte del espectro donde se ubiquen los mal educados, ¡me da igual!, son todos unos impresentables. Lo que más me preocupa, son “los hechos”, lo que estos “figuras son capaces de hacer y decir”.  Es como si hubiéramos perdido la noción de cordura, el respeto al contrario…, a lo que piensa, representa, etc., es como si en vez de educar, hayamos estado inoculando “odio” en nuestros hijos a la hora de darles una formación personal y social.

Y digo lo del odio, pues parece que estos individuos fueran “hijos de la guerra civil”. Ya sé que algunos de los líderes de la clase política que nos “dirigen actualmente” –y años atrás se han empecinado en remover el pasado, en compañía de algunos medios de opinión-, pero eso no les da derecho a insultar, denigrar, y vejar a quienes piensa de diferente forma a ellos. ¡La sociedad no se construye de este modo! Hemos de ser capaces de mirar atrás, y discernir lo adecuado de lo innecesario y superfluo. Y de esta forma no volver a caer en lo mismos errores del pasado.

Ya lo dice el juez de menores de Granada Emilio Calatayud, en su famoso decálogo para crear un pequeño delincuente…[1]

  1. Dadle al menor todo cuanto desee, así crecerá convencido de que el mundo entero le debe todo.
  2. Reídle todas sus groserías, tonterías y salidas de tono: así crecerá convencido de que es muy gracioso y no entenderá cuando en el colegio le llamen la atención por los mismos hechos.
  3. No le déis ninguna formación espiritual: ¡ya la escogerá él cuando sea mayor!
  4. Nunca le digáis que lo que hace está mal: podría adquirir complejos de culpabilidad y vivir frustrado. Primero creerá que le tienen manía y, más tarde, se convencerá de que la culpa es de la sociedad.
  5. Recoged todo lo que vaya dejando tirado: así crecerá pensando que todo el mundo está a su servicio; su madre la primera.
  6. Dejadle ver y leer todo: limpiad con detergente, que desinfecta, la vajilla en la que come, pero dejad que su espíritu se recree con cualquier porquería. Pronto dejará de tener criterio recto.
  7. Padre y madre, discutid delante de él, así se irá acostumbrando. Y cuando la familia esté ya destrozada, lo encontrará de lo más normal, no se dará ni cuenta.
  8. Dadle todo el dinero que quiera: así crecerá pensando que para disponer de dinero no hace falta trabajar, porque basta con pedir.
  9. Que todos sus deseos estén satisfechos al instante: comer, beber, divertirse… ¡De otro modo podría acabar siendo un frustrado!
  10. Dadle siempre la razón: son los profesores, la gente, las leyes… quienes la tienen tomada con él.

 

 

[1] Ver información en http://www.huffingtonpost.es/2017/02/22/juez-menores-calatayud_n_14936278.html