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Patria potestad

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Llevo unos cuantos días dándole vueltas al coco… ¡como se suele decir!, sobre una serie de noticias acaecidas recientemente y de las reacciones que se han producido al respecto. Y no solo eso, sino, de cómo la sociedad va devorando a sus propios ciudadanos.

Por ejemplo, entre esas noticias podemos encontrar la denuncia del Foro de la Familia en Murcia con respecto a las charlas que el colectivo “No te prives”, estaban impartiendo en Colegios públicos sobre educación afectivo-sexual y que el Foro denunció en el sentido de que los padres no estaban siendo informados de las mismas.

Una mala costumbre que ya en la época de la “Educación para la Ciudadanía” se llevaba a cabo. De hecho, existe un documento llamado “consentimiento informado”, donde los padres solicita a los centros educativos se le informe sobre “cualquier iniciativa que afecte a cuestiones morales socialmente controvertidas, de tal modo que pueda evaluarla con anterioridad y prestar, o no, mi consentimiento expreso para que mi hijo/a asista a dicha formación.

Para poder evaluar el contenido de dicha iniciativa, es necesario que la información previa que se me facilite refleje la descripción de la actividad, los contenidos detallados de la misma, programación, materiales, fecha y duración y la persona/personas y, en su caso, entidad a la que pertenezcan, que tengan prevista su impartición.”

Y cómo los denunciantes consiguieron para las citadas charlas, al menos a nivel de consejería, los colectivos implicados además de algún que otro sindicato no tienen otros argumentos que descalificar a los denunciantes por ejecutar el derecho a elegir la educación que las familias quieren para sus hijos. Pero claro, aquí lo democrático es lo que exigen siempre los chicos de la izquierda sí o sí.

Es más, por parte de alguno de eso que se quejan y han descalificado al Foro, si pudieran nos quitaban la “patria potestad” a más de un padre que piense diferente a ellos.

Pero ya que hablamos de “patria potestad”, hablemos del caso del “pequeño Alfie Evans” el cual recientemente ha fallecido y que Dios lo tenga en su gloria. Caso en el que la justicia inglesa decidió dar la razón a los médicos que aconsejaban desconectar al chico y punto final. Ni siquiera se les ha dado la posibilidad de ir a Italia, pero a veces no entiendo la actitud de algunos médicos y de algunos jueces.

No voy a valorar más el asunto, ya han corrido muchos ríos de tinta y es evidente que yo también tengo mi opinión como persona, padre y católico, y me ha entristecido ver como el estado utilizando una argucia muy utilizada en el mundo jurídico, y sobre todo en los divorcios y separaciones, como es el argumento de apoyarse en el “mejor interés del niño”. De este modo se pisotea de una forma ignominiosa la patria potestad de los padres.

En definitiva, estamos viviendo una época donde es peligrosos venir al mundo con algún tipo anomalía o enfermedad rara, ya que, si por alguno fuera, volveríamos a la época espartana donde o nacías sin problemas o eras tirado al abismo, y allí eras condenado a morir.

Y si eras un chico sano, ya sabes que a los siete años dejabas la casa paterna y eras “propiedad de la ciudad-estado”.