FamiliaSociedad

Conciliación de la vida familiar y laboral

Publicado el

Que por desgracia la mujer siempre haya estado en un segundo plano en muchos aspectos, en cierto modo ha desembocado en lo que se puede llamar la guerra de los sexos, aunque quizás en los tiempos que corren, se más la guerra de los géneros, al menos es presentado de este modo por las feministas más radicales.

Pero al margen de todo ello, dentro del ámbito de la familia, guste a quien guste, si es cierto, que el hombre y la mujer tiene un papel muy importante bajo el roll de padre y de madre, ambos, y digo bien, ambos tienen responsabilidades conjuntas de cara a la familia y en especial a los hijos. Y aquí no pueden entrar ni el estado, ni la clase política, ni ningún tipo de colectivo social, sea el que sea.

Lo más importante es la creación del “hogar”, y dentro del desarrollo de ese hogar, tiene un lugar preminente la educación de los hijos, aunque algunos padres estén empeñados en hacer dejación de funciones. Sin embargo, surge un gran problema. La mujer a decidido salir al mercado laboral y ya no es uno solo el que trabaja fuera de casa, son los dos. Padre y madre, tiene el mismo derecho de realizarse como persona por medio del trabajo profesional. Lo único, es que surge la duda…, ¿quién se encarga de los hijos?, ¿Y del hogar?

Estamos ante el problema de la conciliación de la vida familiar y laboral. Y llegados a este punto se hace necesario hacer referencia a varias cuestiones.

La primera…, ¿cuáles son las políticas de conciliación que se tiene en España? Políticas que brillan por su ausencia. Sobre todo, cuando nos comparamos con otros países de nuestro entorno.

La segunda está relacionada con el papel del padre…, ¿cómo asume este su nuevo papel para con su familia? Es decir, ¿asume más carga familiar?, ¿es capaz de compensar la ausencia de su mujer en casa? Y es que, entre la guerra de intereses creados en la sociedad actual, los problemas de convivencia familia que desembocan en separaciones y divorcio…, la figura del padre va desapareciendo del entorno familia.

Es evidente que la incorporación de la mujer al mercado laboral produce todo un tsunami, donde parece que el hombre no termina de darse cuenta de que ya no estamos en la época en la que este “pasaba de sus obligaciones familiares”, y solo se limitaba contribuir a que su mujer tuviera hijos y aportar su sueldo.

Gracias a Dios los tiempos han cambiado y son muchos, aunque no son todos los padres que debieran, los que deciden quedarse en casa. La vida de familia necesita del padre y de la madre. ¡Siempre han sido necesarios!

Lo que sí es indiscutible, que a la hora de educar a los hijos como de realizar labores del hogar, se necesita la colaboración de ambos. La casa es cuestión de los dos cónyuges.

Máxime cuando de siempre tanto marido/padre y esposa/madre, son complementarios prácticamente es todas las facetas de la vida y esto también es bueno que se refleje en la conciliación familia-trabajo. Y aquí podemos destacar la sensibilidad que la mujer desarrolla sobre todo cuando se llega a la maternidad.

De todas formas, todo esto de la conciliación es una cuestión personal y que debe de ser consensuada por ambos cónyuges.