El tema se va complicando y toca hablar de una cuestión que en los tiempos que corren es casi un tabú-aunque parezca mentira-, el simple hecho de mencionarlo te puede generar problemas. Me estoy refiriendo al «pudor».

¿Qué es?, ¿qué se entiende por pudor?, ¿realmente tiene algo que ver con respecto a la educación del amor y de la sexualidad?…

Pero comencemos por lo que entiende la Real Academia Española de la Lengua (RAE) por pudor. Y esta la considera como sinónimo de «honestidad, modestia, y recato».  Por otro lado, se puede considerar como la vergüenza que uno puede tener a la hora de exhibir el propio cuerpo desnudo, el sentimiento que se puede tener  a la hora de hablar de ciertas cuestiones, pensamientos o actos que podemos considerar íntimos. Cómo te imaginaras, me voy a centrar en la cuestión relativa a la sexualidad.

Por ello cabría preguntarse…, ¿Es positivo ser pudoroso?, ¿ayuda en la educación sexual? Es evidente que el pudor tapa algo que no debe de ser visto. Es una actitud bastante espontánea que se manifiesta a través del cuerpo, es una confusión, un temor, un rechazo de la persona ante el hecho de ver aparecer, o mostrar parte de la propia intimidad a la luz del momento.

No obstante, a la hora de explicar esto a los pequeño, hemos de tener «cierta precaución» y saber explicar en función de su edad y maduración-en sucesivas entrada consideramos esto por etapas-. Pues nos puede pasar como con  en el tema del asombro…, que lo matemos. De todas formas, si somos capaces de experimentar él pudo como una especie de vergüenza…., lo hemos de tomar como positivo. Sin embargo, hemos de tener claro que los niños y niñas desarrollan ese pudor de forma natural, además no podemos forzar las cosas aunque seamos naturalistas en casa. Y la cuestión llega incluso a la forma de vestir, que irá siempre en virtud de como vivamos ese pudor.

¿Y como asimilan y viven el pudor nuestros hijos o nuestras hijas?, ¿sienten ese pudor del que estamos hablando? Evidentemente si, y ese pudor será el reflejo de la educación que hayan recibido. Pero si es cierto que el pudor de los críos es diferente al de las crías y por varias razones y entre ellas.., por ejemplo; que los órganos reproductores de los niños son externos, mientras que el de las niñas es interno, además los niños de pequeño «sufren pequeñas erecciones» y eso hace que sientan algún tipo de pudor y quieran taparse. Es una forma de tapar su intimidad, es natural. Y esto evidentemente no ocurre con las niñas. Es demasiado obvio.

Por otro lado, también se educa por medio de gestos, actitudes y comportamientos cotidianos, los cuales constituyen lo que se puede llamar la educación silenciosa del cuerpo.  Aunque es inevitable que llegue el momento en el que hablemos con nuestros hijos de este tema, en ese momento la conversación debe de ser llevada a cabo en un ambiente de confianza plena entre padres e hijos. Y aquí el cariño tiene un papel muy importante. Cariño que ha de ser de una forma natural y no artificial o forzada. En cierto modo, es educar en emociones y no en sentimentalismo o en el chantaje emocional de que si haces esto te doy lo otro.