diciembre 7

La pornografía deforma la realidad.

Nadie puede negar que después de cuatro décadas la sociedad a cambiado profundamente. Tal ha sido el cambio, que prácticamente se puede decir que ya no la conoce “ni la madre que la pario”, recordando una triste frase de un político español.

Y en esa transformación, sobre todo en los últimos años, las “Nuevas Tecnologías” han tenido un peso muy importante. Por ejemplo, en la cuestión de la pornografía.

Hace años, para poder acceder a la misma, prácticamente tenías que pasar por el kiosco de la esquina para comprar alguna revista o publicación. Con las Nuevas Tecnologías, esa cuestión ya paso a mejor vida.

Los datos son rotundos y dejan bien a las claras lo que tenemos delante… y son cifras de 2010 publicadas por Online MBA: “El 12% de los sitios web en Internet son pornográficos, lo que equivale a 24.644.172 sitios”. Y cada segundo que pasa alrededor de “28.258 usuarios de Internet están viendo porno”. De hecho, en los Estado Unidos el consumo de la pornografía que mueve la friolera cifra de 2.500 millones de dólares anuales. Eso tan solo en EEUU.

Al margen de los datos, y lejos de pensar que el acceso a la pornografía es cuestión de adultos, existen diversos estudios que demuestran lo contario, y dejan bien a las claras, que un porcentaje muy alto de gente joven-casi un 34%-, entre los diez y los diecisiete años afirman que tiene muy fácil el acceder a contenidos sexual online.

Sin ir más lejos en mi último programa de “A contracorriente”, nos confirman…, que en España la edad en la que los más jóvenes se inician en el consumo de este tipo de contenidos, se encuentra en torno a los once años, y más cuando tanto a chicos, como chicas se les regala un smartphone con nueve o diez como media en nuestro querido país.

Todo lo anterior puede generar una serie de problemas que más tarde que temprano, puede terminar afectando a la persona que consume pornografía, y a su vez… a su familia y por extensión a la sociedad. Y lo triste de todo esto, es que aún hay quien pone esto en duda.

Lo que, si es claro, es que son los hombres quienes consumen más que las mujeres y conforme avanzamos en edad se produce un mayor consumo, ese consumo, produce una dependencia cada vez mayor, además de afecta de una forma muy clara a su cerebro. Y afecta de tal modo, que, llegado el momento no serán capaces de distinguir entre lo que se ve en el móvil, tableta, o pc y la realidad que les envuelve, para ellos, todo es igual. Todo esta dentro de su mundo. Y llegados a este punto… ¿quién sale peor parado?, ¿el hombre?, ¿la mujer? Sin ninguna duda la mujer.

Se produce por parte del hombre hacia la mujer intentos de dominación, discriminación, abuso, violencia, cosificación con el consiguiente desapego. Y podemos encontrar lamentablemente situaciones o casos como “la manada” en las fiestas de San Fermín en Pamplona. Son la punta del iceberg.

En definitiva, se puede afirmar sin miedo, que la pornografía deforma la realidad arrastrando a un lugar de no retorno de quien lo consume, además de llevar a esa persona al fracaso más absoluto.