Uno de los temas que más debate esta produciendo en España en los últimos tiempos, es sin duda alguna el de las pensiones. El cual enfrenta a la clase política entre si y esta a su vez con diversos sectores de la población. Ya sean estos sindicatos, pensionistas o economistas, entre otros.

Además, a este amplio debate podemos sumar el bajo índice de natalidad, que si la cosa no cambia nos va a llevar a seguir aumentando el conocido invierno demográfico en el que nos encontramos. Cada vez somos más viejos y cada vez se producen menos nacimiento. A este pasado llegaremos a ser el país más viejo del mundo. 

Pero además es que dedicamos poco gasto a dar un apoyo adecuado a las familias y por extensión a los hijos. De hecho, no es muy difícil escuchar a parejas jóvenes que no tienen hijos, pues alegan falta de apoyo con medidas económicas adecuadas, donde se les ayude y de este modo se incentive el tener hijos. Tampoco existe una conciliación que favorezca la vida de familia con respecto a la laboral.

Y si por un casual existía alguna duda, con respecto a lo que hemos comentado en párrafos anteriores… Eurostat nos lo aclara. O al menos, es lo que deduzco de la información que algunas agencias de noticias y periódicos han publicaron poco antes de la lluviosa Semana Santa que hemos tenido este año. 

En gasto social somos el penúltimo país, solo superamos a Grecia. Nuestro porcentaje no supera el 1,7%, mientras que el país Heleno tiene un 1,4%. Lo triste, es que estamos muy por debajo de la media europea, que es del 3,8%. Por otro lado, no deja de ser sorprendente, de que si mal no recuerdo, somos unos de los países con mayor presión fiscal que existe en la faz de la tierra. ¿Dónde se invierte entonces nuestros impuestos?  

Y si a lo dicho, lo aplicamos en términos de PIB. ¡Apaga y vámonos!, se dedica a gastos sociales el 0,7%. Justo el porcentaje que las ONG´s suelen pedir, a la hora de dedicar ayudas a países del tercer mundo. ¡Qué irónica es la vida!

Un porcentaje que nos puede ridiculizar más si cabe, cuando lo comparamos con Francia (2,4% del PIB) o con Italia (1,6% del PIB). No obstante, la cuestión no se queda aquí, en lo que respecta a la dependencia de los mayores de 65 años con respecto a los que trabajan, también deja mucho que desear.Pero no preocuparos, que estamos en campaña y los partidos nos “venden la burra” de que ellos van a cumplir sus promesas. ¡Así nos va! Y por cierto, da igual que estén gobernando o se encuentren en la oposición, porque cuando llegan al poder… “Si te he visto no me acuerdo”.