Acaba de finalizar el curso escolar. Y las familias por varios motivos en la planificación del verano, pueden incluir la asistencia de algunos de sus hijos a algún tipo de campamento de verano.  Y como consecuencia de ello, en los últimos días nos estamos entrando de ciertas noticias que nos hacen llevarnos las manos a la cabeza.   

Desde aquí no voy a entrar a valorar esos hechos que para mi son mi reprobables. Lo que, si quiero hacer, es aprovechar la oportunidad que se me presenta y hablar de mi asociación. 

De entrada, me resulta algo complicado comenzar, pues quizás alguna que otra madre-o padre-, se puede sentir interpelado por mis palabras. ¡No es mi intención!, pero me siento “casi obligado” a realizar este ejercicio de reflexión como ya he dicho.

Cómo algún que otro seguidor de este blog ya sabrá, soy miembro de TANV España. Una Asociación de familias afectadas por el Trastorno de Aprendizaje No Verbal, que comenzó a dar sus primeros pasos hace ya tres años. ¡Si!, en los días del verano de 2016. En ese periodo se comenzó a tener las primeras reuniones y en el semestre posterior se fueron dando pasos encaminados a darse a conocer.

Pero no sería hasta enero de 2017, cuando se puede decir sin ningún tipo de duda, que TANV España comenzó a dar sus primeros pasos como “ente asociativo”. Desde entonces no se ha parado de realizar eventos, recibir familias, batallar por la visibilidad de la misma y sobre todo por dar una visibilidad mayor de la que se tiene del trastorno. Y eso, que desde el primer día no han dejado de surgir dificultades, que han ido entorpeciendo el devenir diario. 

Pero sin ninguna duda, lo que más me preocupa y puede llegar a quitarme el sueño, es la actitud de muchas familias, que llegan a considerar que lo que les ocurre a sus hijos, es un problema puntual, que pasará una vez que sus hijos… o sus hijas, salgan del ámbito educativo. ¡Grave error!, amigo… o amiga, el problema que tiene tu hijo o tu hija, no se soluciona momentáneamente. ¡No! 

Ese problema lo va a tener tu hija, o tu hijo, si han sido diagnosticado de TANV, u otro trastorno toda su vida. Y en cierto modo, por extensión, será un problema que afectará a tu familia.

Es un problema y entenderme bien, que, si no somos capaces de afrontarlo, tarde o temprano, nos pasara factura. No es una “dificultad especifica del aprendizaje”, porque afecte a las matemáticas, a las actividades de la clase de plástica, o la de educación física… ¡ojalá todo se quedará ahí! Es algo más que afecta a sus relaciones personales a su quehacer diario. Desde que se levanta, hasta que se acuesta. 

El día a día, puede llegar a ser agotador, tienes que luchar contra los de adentro de tu casa y los de afuera… los amigos, los conocidos, familiares allegado y lejanos, profesores, etc., la lista puede ser muy extensa.

Y la única solución para afrontar todo esto con éxito, es reconocer lo antes posible el problema, asociarte y tirar para adelante. A partir de aquí, la vida de tu hijo o hija, de tu mujer e incluso la tuya, cambiará. ¡Te lo aseguro!

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