Estamos a principio del curso 2019/2020 y los alumnos en general, ya pisan las aulas prácticamente en todos los niveles, aunque con raras excepciones. Que es lo que esta pasando en muchos centros educativos del levante español como consecuencia de la reciente DANA.

Y a propósito de educación, en la web de ACEPRENSA, se puede leer un articulo muy interesante titulado “Enseñar a los alumnos a pensar, no a buscar en Google”. Y la verdad es que no solo a los alumnos hay que enseñarles a pensar. Creo que más de un adulto necesita saber utilizar el cerebro y como consecuencia saber pensar. 

El citado articulo, en cierto modo, se hace eco de unas declaraciones de un señor especialista en finanza de una prestigiosa Escuela de Negocio Norteamericana y varias veces nombrado “Profesor del Año”, el personaje en particular es Aswath Damodaran. Y que nos viene a recordar que… “Enseñar –dice–es un 95% de preparación y un 5% de inspiración. Para que una clase salga bien, tienes que prepararte para impartirla. La preparación tiene que convertirse en parte de la enseñanza. No puedes verla como el trabajo sucio que hay que hacer para que después puedas divertirte en el aula. Para mí, todo es parte del mismo proceso”.

Por otro lado, a su vez nos recuerda que… “Puedo enseñar el mismo tema durante 50 años (36 en mi caso), pero nunca será el mismo tema, porque se mantiene en cambio constante, al tiempo que las clases cambian, los participantes son diferentes. Cada vez que enseño es una experiencia distinta”. Y la verdad es que esta “experiencia distinta” no solo lo será por su parte. Creo que incluso por por cuantas personas pasen por ese aula año tras año.

¡Es más!, el ejemplo lo podemos tener en nosotros mismos. ¿Cuántos de nosotros, realizamos el ejercicio de pensar? Creo que muy pocos. Y la prueba del algodón al respecto lo tienes en el siguiente párrafo donde Damodaran lo argumenta de una forma clara. 

“Es un fenómeno muy destructivo, porque implica que las personas no piensen por sí mismas. No piensan detenidamente en las cosas. El modo como se aprende a solucionar un problema es pensando en él y resolviéndolo uno mismo. Si dejas que alguien te dé la solución, puede que sea la correcta, pero tú no has averiguado cómo resolver el problema”.Cómo se suele decir… eso es hacer trampas al solitario.

Aunque no es menos cierto, en la sociedad en la que vivimos, el único referente es el individuo y se pretende que sea un objeto de consumo nato. ¡Y nada más! Incluso, se llega a insinuar en algunos momentos, que no pienses, otros ya lo hacen por ti. Con estos parámetros, difícilmente se puede mirar a los hombres del Renacimiento como él propone. 

Son malos tiempos para tener entre nosotros a personajes como… “da Vinci, Buonarotti, Tiziano, Galileo, Cervantes” y un largo etc. Y eso que estamos en una época en que todo es puesto en cuestión, donde todo lo que se nos ha sido dado es puesto en duda, como si fuera todo un mito inexistente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *