En mi anterior entrada con respecto al TANV, ya comenté a los lectores, que este trastorno, que no sólo tiene el hándicap del desconocimiento parte de la mayoría de los profesionales que de algún modo debía de saber de su existencia, sino que también, alrededor del nombre existe un amplio debate.  

Sin ir más lejos, antes de que tanto Doris Johnson como Helmer Myklebust comenzarán a hablar del “trastorno de la percepción social”-se puede decir que son prácticamente los padres de la criatura-, ya en 1940 el neurólogo Josef Gerstmann con sus estudios contribuyo a desarrollar un síndrome, al cual se le ha denominado síndrome Josef Gerstmann y que se caracterizaba por los siguientes síntomas o dificultades: Agnosia digital, dificultades de orientación en ambos sentidos, agrafía y acalculia. 

Como se puede apreciar son síntomas muy parecidos al TANV. Pero no es menos cierto, que tanto Johnson como Myklebust llegarían un poco más allá.  De hecho, apreciaron, dificultades en la motricidad, compresión gestual, junto con la orientación derecha-izquierda y percepción social.   

Pero no será hasta 1970 cuando Byron P. Rourke durante una investigación sobre dificultades del aprendizaje, detectará que hay niños que sufren dificultades muy parecidas a los adultos con lesiones en el hemisferio derecho, junto con problemas sociales, emocionales y conductuales. 

Lo cierto, es que, pese a que Rourke llegará a desarrollar un modelo para trabajar el TANV, a fecha de hoy seguimos con un debate abierto sobre el nombre. Sin ir más lejos a partir de Gerstmann estos han sido los nombres que se han ido dando.

  • Síndrome Josef Gerstmann. (1940)
  • Trastorno de la precepción social. (Década de los 70)
  • Síndrome del hemisferio izquierdo. (1978)
  • Dificultad en el desarrollo del hemisferio derecho. (1982)
  • Dificultades de aprendizaje socioemocional. (1986) 
  • Síndrome del hemisferio derecho. (1990)
  • Trastorno de la cognición espacial. (1991)
  • Trastorno del procesamiento socioemocional. (1995)
  • Síndrome del desarrollo del hemisferio derecho. (1995)

Como se puede apreciar, la cuestión del nombre no es baladí, incluso actualmente existe un amplio debate en este terreno.  Los nombres que suelen aparecer en este galimatías son; TANV, TAP y DAMP. Incluso hay quienes hablan de los limites difusos del TANV. Por ello te dejo un articulo de Psychon que lo explica de una manera muy clara.

Y de este modo me podemos avanzar y centrarnos en otra cuestión, que creo que tiene una gran importancia a la hora de hablar del TANV, me refiero a los ámbitos de influencia del TANV, que no sólo afecta a la etapa escolar de la persona.  

Aunque es cierto, y hacemos una búsqueda de publicaciones o artículos que nos hable del Trastorno de aprendizaje no verbal, lo más seguro, es casi el 99% de los mismos, están centrados o hagan referencia a la etapa escolar. Y en parte, entiendo que sea de ese modo, puesto que es considerado como un trastorno del neurodesarrollo y se suele encuadra en las dificultades del aprendizaje. 

Pero este problema también se aprecia en casa, en su relación con sus padres, hermanos, etc., en el trabajo con sus compañeros, y por su puesto en las relaciones sociales.  

Es por ello, que se hace necesario romper ese circulo vicioso, donde el problema que nos ocupa es considerado exclusivamente de la etapa escolar y ni mucho menos debe de ser considerado asi. Nos encontramos ante un problema que va a durar toda la vida y en cierto modo, va a marcar el devenir del día a día.

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