El pasado miércoles 9 de octubre, el equipo de la Bitácora nos desplazamos a uno de los edificios de la Universidad Politécnica de Cartagena, dentro de uno de los dos campus que la citada universidad tiene en la ciudad y en particular estuvimos en el edificio «Eldi», donde teníamos previsto realizar nuestro segundo programa de ese proyecto que hemos bautizado como «La Bitácora de Paco», y que por varias cuestiones no termina de arrancar, dificultades que os aseguro, no nos va a detener.

De hecho, para un observador externo y objetivo, la entrevista radiofónica se podría considerar un desastre. No obstante, de ese desaguisado hemos podido salvar este pequeño video que hemos elaborado con material audiovisual de la misma.

Lo más importante de este entrada y del video que tiene al final de la misma, es que al igual que mi equipo y yo, quizás en Cartagena y alrededores, no se sepa de la existencia de un equipo de competición universitaria de motos -también existe otro de coches-, y que se suele enfrentar a otros universidades tanto de España como del resto del mundo.

Esta competición se denomina «Motostudent» y se podría considerar como la competición «Moto GP» universitaria. Lo que si queda claro, es que a estos chicos lo que les une, es su amor al mundo del motor y en especial al de la moto, forman como una gran familia. Y eso que provienen de facultades y estudios diferentes. Es un pequeño micro cromo dentro de la universidad

Sin ir más lejos, estas lineas quieren ser a modo de homenaje de estos guerreros que desde cero y con «ciertos recursos económicos», sobe todo gracias a esas empresas que les apoyan y apuestan por ellos, en cierto modo son el verdadero soporte de ese entramado que es el mundo de la competición, y en particular de este proyecto.

Lo que no me cabe duda, es que mas tarde que temprano, algún miembro de ese equipo formará parte de algún equipo de las diferentes existente en el campeonato del mundo de motociclismo, donde los españoles a fecha de hoy arrasan. Ya sea a nivel de pilotos, como de mecánicos.

¡Por cierto!, desde aquí le quiero mandar «un cariñoso pescozón» a Repsol, para que se rasque el bolsillo y les aporte el combustible.

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