“Todo el que es de la verdad escucha mi voz. Pilato le dijo: ¿Y qué es la verdad?” (J. 18, 37-38). 

Los católicos recientemente hemos escuchado este pasaje del evangelio de San Juan durante la atípica Semana Santa de 2020, y es parte de la comparecencia de Cristo ante Pilatos. Cómo puede apreciar la cuestión no es baladí y trae su miga desde hace tiempo. Creo que si me apuras es una cuestión con natural al ser humano. Pero estate tranquilo que no voy a hablar de religión, aunque no será por ganas.

Pronto se cumplirá un año, de una entrada en este blog dedicada al tema de la Posverdad y las Fake News. Te remito a él, para que lo relaciones con esta nueva entrada.

Y muy posiblemente te preguntes… ¿Por qué en cierto modo vuelves sobre el tema? La respuesta es muy sencilla. La crisis del coronavirus y su enfermedad el COVID-19.

A nadie pasa desapercibido los movimientos mediáticos que se están produciendo tanto en el ámbito de Redes Sociales, como en los medios de comunicación. Es decir, en España, se está produciendo una autentica guerra. Donde los partidos que dan soporte al gobierno, junto con este, quieren pasar por pobres victimas de la derecha y ultraderecha mediática. ¡Pobrecitos!, que desgraciados son.

De todos modos, centremos el tiro. ¿Qué está ocurriendo realmente en España?, ¿Realmente son tanto los bulos?, ¿Dónde está la ética profesional por parte de algunos profesionales y medios de comunicación en general? Lo único claro de todo esto, es que la información es poder. Y en estos tiempos es un valor seguro para todo, incluso para la desinformación y la manipulación.

No perdamos de vista que cuando se crea un bulo o noticias falsa, está se apoya en dos elementos muy importante. El primero que suelen ser historias inventadas con un fin determinando y claro… “Influir en la opinión pública” además de una componente económica por parte de algunos y segundo, su “potencial a la hora de ser difundido”. A la vista de esto. Se hace necesario más que nunca “contrastar la información”. Esto es de primero de periodismo.

Es cierto que, desde hace unos años para atrás, han surgido iniciativas para evitar la propagación de bulos, pero la mejor arma contra la transmisión de bulos es la educación. Únicamente que el tema educativo en este país deja mucho que desear también.

Ante este panorama, hay quienes plantean “la necesidad” de “cierto” control de la información y por lo tanto, se precipita el debate entre la defensa de la libertad de expresión e información y la censura. Palabra esta última siempre en boca de la izquierda para con la derecha. Y los intentos de censura por arte de este gobierno son ya demasiados.

¡Pero! ¿Por qué se ha llegado a este punto de la partida? La respuesta la doy en la entrada a la que me referí al principio de este articulo… “La verdad colisiona con la ideología” y esta -la verdad-, «termina cediendo a la presión que produce la ideología». Sobre todo, cuando previamente durante muchos años se ha producido un relativismo radical e indiferente para con la verdad. El fruto lo tenemos delante. En definitiva, lo que se consigue es subordinar los hechos a la política de turno.

Y eso se puede apreciar en la actual crisis del coronavirus, donde un gobierno como el actual formado por socialistas y comunistas, están continuamente arrimando el “ascua a su sardina”. Pero no solo ellos, también existe una clase de periodismo al uso, como podemos ver con respecto a la Sexta y el señor García Ferreras en el programa “Al rojo vivo” cuando la crisis del ébola con solamente dos muertos. Sin embargo, ¿por qué no actúa igual ahora con la crisis del coronavirus con más de 19.000 fallecidos? Cuanto menos es impúdico.

Otro caso de manipulación y engaño, son las declaraciones del vicepresidente Iglesias, que hace declaraciones de cierto calado y como consecuencia de ella, se fuerza a que los implicados tengan que salir a desmentir sus declaraciones. Etc., etc.

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