Se suele decir “que las comparaciones son odiosas”, pero leyendo un par de artículos de mi portal de referencia (ACEPRENSA), tengo la sensación de que existe una similitud muy preocupante entre la actitud de las autoridades chinas a la hora de la gestión de la actual pandemia, y las autoridades españolas. Aunque no es menos cierto que otros países también se ha lucido, sin embargo, pocos como el gobierno español. 

De hecho, el que fuera premio Nobel de economía Amartya Sen, decía que “las hambrunas” pueden “preverse y evitarse”, sobre todo cuando se conocen los primeros signos de esta. Las pandemias al igual que las hambrunas pueden preverse y evitarse. Y en esas situaciones, la transmisión de la información es vital para afrontar el problema.

Asunto que parece desconocer países como china, donde el partido lo controla todo, y es difícil que la información llegue de forma adecuada a todas las capas de la sociedad. Cuestión que, por desgracia, hemos comprobado de primera mano, más que información, ha sido desinformación, tanto a sus ciudadanos, como a la OMS y el resto de los países del mundo. Incluso, profesionales de la sanidad, como de los medios de comunicación que comenzaron a dar la voz de alarma, de un día para otro, desaparecieron sin dejar rastro. 

Estamos ante un mal endémico de los sistemas comunistas. Sin ir más lejos, la actual Rusia una vez que dejo de ser la URSS, tuvo el accidente de Chernóbyl. Ejemplo de desinformación.  La propia china con la gripe aviar (1997), el SARS-CoV (2003), y como no hay dos sin tres… Ahora el SARS-Cov2. ¡Está claro! El que tiene la información tiene el poder. 

Pero todo esto no solamente lo deduzco leyendo artículos en ACEPRENSA. También lo avala en cierto sentido, la información facilitada por el periodista Iker Jiménez en su canal de “YouTube” “MilenioLive”, junto a su equipo de colaboradores. Con todo esto, es muy complicado que no llegues a conclusiones de cierto calado. Y sobre todo cuando las grandes cadenas, se han dedicado a tratarnos como niños y hacer de palmeros del gobierno. 

Aún tengo reciente en mi retina la portada de El Mundo, con esa foto del Palacio de hielo de Madrid repleto de ataúdes. Qué, por cierto, fue muy criticada por la izquierda política y mediática.     

En definitiva, a la crisis sanitaria, se le une una crisis económica, social, informativa, ética y moral de grandes dimensiones. Conforme van pasando los días, se aprecia todo lo dicho de una manera desgarradora.

A la pésima gestión de la pandemia que “no se quiso ver”. ¡Bueno! Más bien, esa, a la que no se quiso frenar en su momento, hay que sumarle un mimetismo clamoroso a la hora de dar información adecuada a lo que está ocurriendo, por ejemplo, designar a dedo la que empresa que se encargará de gestionar el material sanitario y que luego ese mismo material es un fraude. Quiero recordar que algunas son empresas Offshore, es decir, empresas que según el señor presidente del gobierno no deben de existir y son fuente de corrupción.  

Por otro lado, se está jugando por parte del gobierno al gato y al ratón y se incumple la ley en la cual se exige que el comité de asesores de esta pandemia se haga público.

Todo esto, por desgracia viene a confirmar lo que el premio nobel Amartya Sen decía… Qué la falta de libertad en los medios podría llevar en un momento determinado a confundir incluso al gobierno que lo llevaba a cabo. Cuestión que ya le ocurrió a China con la hambruna que tuvo en los años 60. 

Sinceramente, creo que nuestro gobierno y los dos partidos que le apoyan se están equivocando a cada paso que dan. Siempre tarde, mal y a destiempo. Aunque tampoco lo puedo afirma rotundamente. Muy posiblemente busquen otros beneficios.

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