Hace unas semanas, me hacía eco de un estudio de GAD3 para Empantallados, y os prometía una serie de entradas comentando los puntos de mayor relevancia del citado estudio.

Y como en ningún momento se dijo el cómo llevarlo a cabo, hoy quiero escribir sobre el “teletrabajo”. En ese mismo estudio, sorprende como una gran mayoría de encuestados lo valoraban positivamente de cara a la conciliación familia.

De hecho, casi el 60% de los padres y madre han teletrabajo durante el confinamiento y ocho de cada diez además de considerarlo como positivo, afirman que les ha facilitado su rol como padre o madre. Por otro lado, el 80% dice creer que después de esta crisis sanitaria, el teletrabajo crecerá.

Sin embargo, todo esto, choca de forma frontal con lo que Kevin Roose (columnista del The New York Times), nos cuenta en su artículo del pasado 10 de marzo, y que gracias a Salvador Bernal y ACEPRENSA, he tenido la oportunidad de poder leer. Roose que tiene una columna llamada “The Shift” (El cambio) escribe sobre tecnología, y durante varios años se ha dedicado al teletrabajo.

Según Roose, el teletrabajo desde casa está sobrevalorado, aunque haya una gran mayoría de personas, que consideren que este tema tiene un glorioso futuro y sobre todo sin tener que acudir a las oficinas.

Como en toda cuestión controvertible, existen pros y contras. Sin ir más lejos el columnista del que estamos escribiendo nos da una lista de estos, he intenta dar argumentos para el debate.

Pero dejando de lado, los consabidos argumentos… Como que el trabajo en casa es bueno para los padres primerizos, personas discapacitadas o aquellas que no tengan la oficina adaptada adecuadamente, o incluso que, por cuestiones de salud se tenga que hacer desde la casa, como es el caso de la pandemia. 

Roose pone otras cuestiones sobre la mesa, que a priori pueden parecer menos importantes. En particular, la creatividad y el pensamiento innovador. Es decir, a más productividad en casa, menos creatividad e innovación. Y sinceramente, aquí, se puede abrir otro melón de debate. Sin ir más lejos nos pone el pensamiento de Steve Job. Para el malogrado creador de Apple… “La creatividad proviene de reuniones espontáneas, de discusiones aleatorias”, dijo Jobs. “Te encuentras con alguien, preguntas qué están haciendo, dices ¡Guau! y pronto estás cocinando todo tipo de ideas”.  Lo que es claro, es que el debate está ahí. Y no ha hecho más que empezar. 

Otra cuestión que se puede tener presente con respecto al tema que hoy nos ocupa, es la consideración de las cualidades humanas y por lo tanto las relaciones sociales que se pueden tener en una oficina. Cualidades humanas como son la empatía y la colaboración entre compañeros de oficina.

Cómo podrás comprobar amigo o amiga lectora, el debate del teletrabajo es muy amplio y tiene muchas aristas, de hecho, aquí no nos hemos parado a considerar la relación teletrabajo conciliación familiar. No es un tema que se cierre con una “simple decisión”, es un asunto para considerar lenta y adecuadamente.