Cada día que pasa, tengo la sensación de esta viviendo una pesadilla, de la cual soy incapaz de despertar. Una sensación continua de pánico descontrolado. Parece que soy parte de una novela de Stephen King.

Sensación que me recorre todo el cuerpo cada vez que leo y vuelvo a leer tanto las “Medidas de prevención, higiene y promoción de la salud frente al COVID-19 para Centros Educativos en el curso 2020-2021”, editadas por los ministerios de Sanidad y Educación, y la “Guía para el inicio del curso” de la Comisión mixta Consejería de Educación y Cultura y Consejería de Salud de la Región de Murcia. Prácticamente estamos ante “un copia y pega” ¡sonrojante!

No he realizado un estudio a fondo de las medidas a tomar por parte de las diferentes Comunidades Autónomas, tan solo lo he llevado a cabo en lo que atañe a la Región de Murcia. ¡Pero vayamos entrando en materia!

Esquemáticamente, ambos escritos parten de una serie de puntos en donde entre otras cosas se justifica el porqué de la vuelta al cole. A saber;

1. Los niños necesitan sociabilizar y la escuela es su ecosistema natural.

2. Los bajos índices de infección por parte de los niños y niñas, cuestión está, que no está nada claro. Es más, en un estudio reciente del hospital “San Juan de Dios” de Barcelona, en sus conclusiones se dice:

• Los niños se infectan igual que los adultos cuando están en contacto con una fuente de infección. El porcentaje de transmisión de la infección en los niños en el entorno doméstico se sitúa alrededor del 17%.

• En los niños la enfermedad se manifiesta de forma leve en el 99% de los casos.

3. La necesidad de un consenso entre todos los agentes implicados en este tema. Quiero entender… Toda la “Comunidad Educativa” además del personal de sanidad, ayuntamientos y todos aquellos entes o empresas que en algún momento se vea implicada en el desarrollo de la vuelta al cole.

4. Y por último, “crear un marco común” de trabajo para las comunidades autónomas.

Hasta aquí, los puntos de partido para la vuelta a la escuela, a continuación, tenemos los objetivos que se plantean tanto las autoridades Sanitarias como las Educativas. 

Y que son según leamos dos o cuatro los mismos, ya que la administración autonómica suma dos objetivos más a los que se apunta desde la administración central.

1. Creación de un entorno escolar saludable y seguro. (Gobierno central)

2. Instauración de medidas organizativas eficaces. (Región de Murcia)

3. Asegurar diferentes fases del proceso educativo. (Región de Murcia)

4. Detección precoz de casos y gestión adecuada. (Gobierno central)

Objetivos respetables, pero que a su vez los considero inalcanzables. ¿Realmente alguien se puede creer que con este virus se puede crear un entorno saludable y seguro? No sé, este verano, está siendo un autentico “vía crucis”, para muchas personas. Por varios motivos, no paramos de ver continuos brotes de infecciones a lo largo del país.

Con respecto a las medidas organizativas, se carga sobre las espaldas de los equipos directivos de los centros, más responsabilidades si cabe. A la carga de trabajo que de por sí da la administración y gestión de un centro, se le suma todas las gestiones relacionadas con el COVID-19.

En lo concerniente al aseguramiento de las distintas fases del proceso educativo, no queda muy claro como actuar en caso de cierre del centro educativo, al menos yo no lo veo.

Por otro lado, lo relativo a detección precoz de caso y su gestión, no deja de ser al menos en esta comunidad autónoma una carga adicional para el equipo directo del centro. Se ha de designar zonas de apartamiento de posibles casos que se den el centro en horario escolar como laboral.

Cómo se puede apreciar, no he entrado a valorar la letra pequeña de ambas guías. Lo que, si me queda claro, es la preocupación de la Comunidad Educativa en su totalidad, es para preocuparse, e incluso no dormir, si me apuras.

Todo lo comentado se despliega o se desarrolla en cuatro principios y una serie de acciones transversales y que son:

1. Limitación de contactos. 

2. Medidas de prevención personal.

3. Limpieza y ventilación.

4. Gestión de casos.

Ni que decir tiene, que cada uno de estos principios tienen una retahíla de puntos dentro de ellos, no obstante, intentaré destacar algunos de ello dentro da cada uno.

Por ejemplo, en lo relacionado con la limitación de contactos, cabe destacar; la distancia de seguridad 1,5 metros. La ratio en las aulas que para el gobierno central puede oscilar entre 15 y 20 alumnos, para la Comunidad de Murcia, va de 20 a 25 alumnos. La realización de actividades al aire libre, lo que pasa, es que en invierno haber como se come esto. Y por último como pequeña muestra de puntos la entrada y salida escalonada de centro, para evitar aglomeraciones.

Con respecto a las medidas de prevención personal, estás vienen a ser las ya conocidas, lavado de manos, saber estornudar, tose, etc., uso de mascarillas, etc. En este apartado, solamente apuntillar que sigo sin ver esto de las mascarillas en los más pequeños.

En lo que respecta a la limpieza y ventilación, únicamente invitar a quien tenga un rato…, lo lea. Sin ninguna duda, seguro que se preguntará… ¿Y todo esto quien tiene que hacerlo?

Y para terminar está extensa entrada… La gestión de casos. Sigo con mis trece, se sobrecarga a todas las personas que van a participar en el proceso, incluso tirando del Cetro de Salud más cercano al colegio.

A la vista de todo ello me surge la duda de que si ocurre algo… ¿A quién exigir responsabilidades?, ¿al ministerio de sanidad?, ¿al de educación?, ¿a la consejería de turno?, ¿al colegio?, ¿a los responsables de la limpieza?, ¿a los padres? ¡Que Dios nos coja confesados!