¿Qué puede tener en común la esclavitud y la destrucción de la familia en pleno siglo XXI? A priori nada.


Eso, si lo vemos con los ojos de la sociedad actual. Sociedad que lo cuestiona todo, que todo es puesto en duda y que pretende “deconstruir” lo que ya existente. Porque a estas alturas de la vida, por muchas de esas cuestiones ya no nos vale. Estamos en tiempo de la posverdad todo es cuestionado y puesto en duda. Donde la verdad, es mi verdad. Y esta, es distorsionada de una forma obscena y deliberada.


Es más, habrá quien sea capaz de asegurar de una forma tajante, de que no existe ninguna relación entre ambos temas. Pues lo siento. Existe una relación, y es bastante preocupante entre la esclavitud y la destrucción de la familia.


Y mis argumentos se apoyan… ¡Entre otras cuestiones!, en la lectura de dos artículos. Uno en ACEPRENSA titulado “Los lazos de la carne: condición de verdadera libertad”. Y el otro de donde se toma la base para escribir el primero.


El citado articuló de ACEPRENSA, se hace eco de lo que escribe Margaret McCarthy en “First Things” y que a su vez se titula “The slavery of radical freedom”, que traducido al castellano es… “La esclavitud de la libertad radical”.


En el escrito de McCarthy, el punto de partida. Es la explicación de como los traficantes de esclavos buscaban la eliminación de la familia negra. De tal modo que al final, el hombre o la mujer negra, eran utilizados como semental o criadoras de esclavos respectivamente. De este modo se rompen los lazos identitarios de la persona. No voy a descubrir lo repugnante del asunto, y todo lo que trajo para la sociedad de la época, donde se produjeron enfrentamientos de todo tipo. Pero en cierto modo he de decir, que algo parecido está ocurriendo en la sociedad del siglo XXI.


Ahora es la familia en general. Da igual que sea blanca, negra, asiática, etc. La familia está siendo ataca en su base. Desde hace un tiempo para acá, se viene produciendo un vaciamiento del matrimonio, de la maternidad, de la paternidad, de lo que es, de lo que significa. Todo ello, bajo la bandera de la libertad individual, aunque lo cierto, es que es más consecuencia de un individualismo totalitario y radical que se opone a lo que es la familia en su esencia.


La familia es el genoma de la sociedad. Genoma, que se pretende erradicar por medio de la eliminación de la diferencia sexual del hombre y la mujer, con la eliminación o alteración de su identidad, donde el hijo no es engendrado sino fabricado etc.


Ese mismo individualismo del que ya hemos hablado, hace que el hombre y la mujer sean vistos como objetos, como pura mercancía. De este modo, toda la relación que pueda existir entre ellos desaparece.


Con este panorama, es difícil que la familia cumpla su función y muy posiblemente deje de ser lo que es, debido a las mutaciones que va sufriendo y que atacan a su esencia. Seguro que ahora si verás con nitidez esa relación entre esclavitud y la destrucción de la familia.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *