diciembre 27

¿Influyen las series de TV en los adolescentes?

Preparando mi intervención semanal en un programa de radio, me topé con una noticia titulada “¿Influyen las series de TV en los adolescentes?”. ¡Por cierto!, si no quieres leer el informe y la nota de prensa que se publicó en su momento, aquí te dejo el enlace al canal de you tube de FAD, en el mismo han colocado un video explicativo de los resultados del estudio

La citada noticia, de entrada alentaba de la debilidad de muchos padres en la ciudad de Madrid a la hora de gestionar la televisión que los adolescentes visionan al cabo del día.

Por otro lado el autor de dicho artículo, hacía referencia a los comentarios realizados a propósito del estudio llevado a cabo por varias instituciones de la ciudad de Madrid sobre “el asunto”, por el conocido periodista “Joaquín Arozamena”, actualmente profesor de la Universidad Francisco de Victoria, y que nos deja alguna que otra “perla” de comentario.

En respuesta a la siguiente afirmación; un 78,4% de los adolescentes aseguran que sus padres conocen lo que ven.

El citado periodista responde: “Algunos padres se quejan, pero no dan el mejor ejemplo. Piden a sus hijos que no vayan al botellón, pero cuando ellos dan una cena en casa se toman cinco whiskies. O sugieren que no vean telebasura y ellos mismos están enganchados. Es el recurso típico de querer matar al mensajero. Habría que preguntar a estas personas si hablan con sus hijos, y además de eso, si tienen credibilidad ante ellos”

Arozamena, se descuelga con algún que otro comentario. Comentarios que quizás compartamos o no, pero creo que en parte lleva algo de razón. Los padres hemos de ser ejemplos para nuestros hijos y muchas veces podemos hacer muchos más con nuestros ejemplo que con nuestra palabras. Pero para ello hemos de ser fuertes a la hora de tener que cortar algún tipo de programa. Decía un amigo mío, “que lo que mancha a un niño mancha a un viejo”

En el citado artículo, se habla de nuevos patrones a la hora de ver la Televisión, patrones que desde la mayor de las humildades comienzan a pasar factura en muchas casas. Entre otros destaca;

  • Las televisiones ya no están tan solo en el salón, ahora se encuentran en las habitaciones de los mayores (padres) y de los pequeños (hijos).
  • Los padres se sienten derrotados, pues no es solo es el tema Tv, sino que desde internet se puede acceder a los mismo contenidos televisivos a través de teléfonos inteligentes.
  • Hay familias que permiten que sus hijos tengan conexión internet en su habitación.
  • Los jóvenes “tienen el mando”, ellos deciden que programación ver y los mayores acceden.
  • Lo único positivo si se puede decir de este modo, es que se pide una programación de calidad.

Lo que es claro y evidente, es que los padres nos hemos de poner las pilas y como dice alguien en unos de los comentarios de noticia que estamos comentando, es necesario que lleguemos a CONOCER A NUESTROS HIJOS  y de esta forma contribuiremos a la hora de sus educación y pondremos los medios para que estén capacitados y puedan decidir por sí mismo en todo momentos.

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noviembre 27

La televisión en el hogar (I)

Hace unos años, cuando se hablaba de televisión, la mayoría de los padres nos echábamos a temblar, pues poco más que teníamos que ponernos en guardia para controlar los contenidos que nuestros hijo podían ver. No es menos cierto que actualmente este problema no ha perdido vigencia, al menos en la televisión en abierto, tal vez en la de pago este problema haya casi desaparecido, digo casi porqué nunca puedes decir que una cosa ha sido eliminada cuando no esta en tus mano el que esto sea de ese modo.

Tampoco es menos cierto que este instrumento tecnológico, es el máximo exponente de la cultural actual y que nos trae la información a casa en el momento en que se le pide. Se le ha tildado de intrusa, invitada sin permiso, canguro familiar, etc., y todo ello es debido, como es de menester, a las horas que la mayoría de los miembros de la familia se pasan visionándola.

También no es menos cierto, que ahora con la oferta de televisiones por cable, además de la TDT, y de más historia, podemos –en parte- controlar que es lo que se ve en casa. No obstante, esto  no quiere decir, que no corramos ciertos riesgos en  la familia, pues como se suele decir por ciertos lugares del mundo, “lo que mancha a un niño, mancha a un adulto”. ¡El que quiera entenderlo, que lo entienda!

Pero intentemos profundizar un poco más en el papel de la televisión en casa, en el hogar. A fecha de hoy, sigue siendo un elemento de ocio en la casa, quizás le pueda hacer un poco la competencia, la table, el smartphone, o el PC, pero es raro y ahora que se empieza a ofertar la televisión a la carta con decodificadores, como la oferta de ONO.

TIVO (la televisión inteligente) –según ellos-, es un ejemplo, MOVIESTAR, tiene la suya, etc.

Al menos este tipo de televisión te permite controlar la programación de las diferentes cadenas, de tal forma que puede realizar relativamente un control parental más adecuado o algo así.

Lo bueno que este modelo, es que nos puede ayudar además de efectuar una programación más racional de la oferta televisiva, puede llegar a ser un buen aliado, a la hora de planificar los deberes y actividades de nuestros hijos. Estos pueden ver un programa determinado en un  momento diferente al que se emite por la cadena de turno.

Al margen de todo lo anterior, ni que decir tiene, que si consideramos que hemos de apagar “la tele”, por los contenidos que estemos viendo, no perdamos en tiempo y apaguemos.

Todo esto suponiendo que tengamos la televisión en el salón o sala de estar de nuestra casa, pero existen hogares donde la televisión también esta en el dormitorio de los hijos, por no decir, que existe un por cada dormitorio de la casa. Aquí corremos un riesgo demasiado grande de encontrarnos con sorpresas a la hora de las notas escolares y del rendimiento de los chicos y chicas.

Pero no solo nos podremos encontrar con problemas de rendimiento escolares, sobre todo en los adolescentes, sino que también podemos detectar problemas de menos dedicación a la lectura, hace uso de su sexualidad de una forma precoz, sobrepeso y obesidad, etc., ¡tu decides!

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noviembre 11

Menos mal que nos autorregulamos

La última entrada en este blog, ¡la recordaras!, hablaba sobre la “autorregulación” de los medios de comunicación y como se había desarrollado en España en los últimos años desde su implantación después de su firma. Si mal no recuerdo, un estudio de la Universidad Rey Juan Carlos, nos servia de referencia. Y al final de dicho estudio, en sus conclusiones, se daban una serie de cifras que hacían palidecer a cualquier persona con algo de sentido común.

Pues bien, hoy tengo que contar muy a mi pesar que las citadas cadenas siguen haciendo de las suyas. En especial los chicos de “La Sexta”.

Me explico. Anoche junto con mi esposa hicimos una visita familiar a casa de una hermana de mi mujer. La citada hermana tiene tres hijas que van desde los dos a los siete años. Después de hacer algo de zapping, descubrimos que en la citada cadena iban a proyectar “Bolt”, hasta aquí nada destacable, pero en uno de los intermedio de la película, los señores de la sexta se descolgaron con un anuncio de lubricantes “Durex”, con  escenas implícitas de sexo. Es evidente que las imágenes que allí salen no son las más adecuada para que las visualice un amplio número de jóvenes y sobre todo los más pequeños de la casa. Lo considero todo un desatino y más cuando ellos consideran esa banda horaria de alto riesgo un fin de semana.

En definitiva, siempre terminamos con lo mismo. ¿No habíamos quedado que se iba a regular la cuestión para defender a la infancia? Desde luego con esta perspectiva de la autorregulación vamos apañados y más teniendo en cuenta que la película se proyecto a la 21:30, hora que suele estar con más de un chaval viendo la tele.

 

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