mayo 27

La nueva verdad vs la verdad.

Si te digo términos como “Fake News”, y “Posverdad”, muy posiblemente los conozcas o al menos te suenen. Además de ser expresiones demasiado usadas en la actualidad, son un autentico problema por lo que implican. De hecho, en España se ha creado un proyecto denominado “Newtral”,  donde la cabeza visible es la periodista Ana Pastor. 

De todos modos, no voy a pararme en este proyecto, realmente me inspira poca confianza y no solo por quien lo dirige, sino por como se han planteado algunas noticias que a la postre se han demostrado cierta intención a la hora de confirmarla. No obstante, como todas las cosas, se necesita su tiempo para que funcione adecuadamente. No obstante Gustavo Entrala, creo que dedica alguna entrada a este proyecto.

Pero volvamos a las “Fake News” y la “Posverdad”. Y aunque estoy seguro de que conoces lo que quiere decir Fake News. Te lo voy a recordar. Son noticias falsa -bulos-, que son difundido por algunos medios de comunicación y lo único a lo que nos arrastra es a la desinformación. Lo triste de todo estos, es que muchas veces los propios medios de comunicación han sido incapaces de contrastar la información. Y eso en periodismo es básico para tener un mínimo de prestigio.  Y se ha llegado a tal punto, que en más de un país han tenido que promulgar leyes anti-bulos.

¿Y que podemos decir al respecto del termino “Posverdad”? Según el “director de Fundéu, Darío Villanueva, la Posverdad quiere decir que las aseveraciones dejan de basarse en hechos objetivos, para apelar a las emociones, creencias o deseos del público”, es decir, genero “mi verdad”. En definitiva, estamos ante una hija del relativismo. Pero si es cierto que con la llegada de Tramp a la presidencia de los Estados Unidos y el referéndum del Brexit este termino puede haber llegado a su cenit. 

Pero el fenómeno Posverdad se produce debido a que existe una zona, en la que la verdad colisiona con la Ideología y esta -la verdad-, termina cediendo a la precesión que produce la ideología. Con ello, llegamos a una manipulación atroz de la verdad y de la noticia con todos los riesgos que ello conlleva. Y entre esos riesgos aparece el desprestigio de los expertos ya que son cuestionados por simples personajes sin formación adecuada. 

Lo que, si es cierto, es que estamos en una época donde todo es puesto en cuestión. Se ha conseguido convertir lo imaginario en real. Se ha conseguido llegar a tal punto, donde lo real y lo imaginario se difuminen de tal forma que somos incapaces de distinguir una cosa y la otra. Y sobre en esta época donde Internet y las nuevas tecnologías son el referente social. Una época donde todo es a base de clic.

abril 5

Una llamada al sentido común

Se suele decir con bastante acierto, que el ser humano es social por definición. Y no seré yo el que lo vaya a negar. Lo que, si puedo afirmar, es que más de una vez, he estado tentado de abandonar las redes sociales. Me da igual que sea Facebook, Twitter, Instagram, etc., y eso, que la que más utilizo es Twitter.

Quizás muchas de las personas que visitan este blog, hayan pasado por esa tentación. Tentación que me suele llegar últimamente con demasiada frecuencia, pues tengo la sensación, de que, a estas alturas de partido, las personas no pueden expresar lo que piensan, pues lo más seguro, es que te aparezca un troll y te liquide. ¡Eso!, en el mejor de los casos. Pues como te descubran algunos de los llamados “vigilantes” de lo políticamente correcto, date por muerto.

Pero, es más, si a esta realidad de la que venimos hablando, que se da con bastante frecuencia en las redes sociales, le sumamos, el papel que algunos medios de comunicación están adquiriendo a la hora de publicar noticias, corremos el riesgo de vivir como en un estado de excitación continua. Es más, si no es de este modo, algo falla. 

Sin embargo, si pretendemos buscar una causa o la fuente de este actuar por la sociedad. Estos mismos protectores de lo políticamente correcto, no permitirán que lo hagas. Pues si dices que su educación deja mucho que desear, saldrá en tromba a machacarte y califícate de todas formar más indeseables que puedas pensar. Y no digamos nada, con respecto a temas como la caza, la tauromaquia, la sexualidad, etc.

Y toda esta reflexión viene en parte, como consecuencia del articulo que recientemente he leído en la web de ACEPRENSA. Web, que como muchos ya sabréis, suele seguir con cierta frecuencia. El citado articulo se denomina: Medios y políticos en estado de alerta.

Y como bien se dice en dicho articulo y cito textualmente… “Al igual que los populistas lanzan sus aspavientos en busca de votos, también los medios podemos vernos tentados a elevar el tono más de la cuenta para ganar clic”. Y la verdad, en España, existe más de un periódico digital que actúa de este modo. Al modo “hooligan”.

Otro punto puede ser el siguiente… “Ya no vale con mantenerse despierto frente a un problema, sino que es preciso mantenerse indignado”. Se ha de esta indignado, pero la indignación debe de ir en el sentido que nos marque el medio de turno, que sin ética alguna solo busca ser el más visitado, conocido y citado.

Podría seguir enunciando faltas de ética y de profesionalidad, pero creo que quienes me sigan ya me habrán entendido. A su vez, creo que esta situación tiene solución, pero para ello, se han de revertir muchas cosas. Y entre ellas, el respeto al otro, a su pensamiento, a lo que expresa siempre que sea respetuoso con los demás.

Es evidente que en el pasado se han hecho cosas que hoy en día son criticables, pero la sociedad las aprobaba en su momento. Con esto no quiero justificar lo injustificable, pero si quiero hacer una llamada al sentido común. Y de este modo el sentido común recupere su lugar en la sociedad. 

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marzo 9

A todos ellos, ¡gracias!

Si alguien me preguntará estos días como me encuentro… la respuesta sería que bien. Intentando asimilar el golpe-han sido casi nueve años de colaboración- que he recibido a raíz de tener que dejar de colaborar con una emisora de radio.

Pero he de ser positivo y verlo desde la perspectiva de la riqueza humana que me ha aportado todo esto. Desde tratar con un equipo humano de alto nivel-estos profesionales no tienen que envidiar nada a nadie-, a toda una retahíla de personas a las que he podido tratar gracias a la magia de la radio. Trato que en algunos caso ha terminado en amistad, por esos decíamos, que nuestro programa se hacia en la sala de estar de casa, alrededor de una taza de café.

Recuerdo los comienzos, sin ir más lejos el primer día que me ponía delante de un micrófono, además sin apenas saber que era eso de hacer radio y en directo. Pero hay estaba mi buen amigo Toni-Antonio Castaño-, era el técnico de la emisora… sus palabras fueron básica. 

-Tú tranquilo, sólo mírame a mi y sigue mis señales, estamos entre amigos y además nadie te ve. ¡Cómo mucho te escucha!…  Y soltamos una carcajada que hizo que ese pequeño agobio inicial fuera menos agobio. Aunque he de reconocer que siempre ha estado ahí durante los casi nueve años y cada vez que comenzaba un nuevo programa.

También desde aquí quiero dar las gracias a cuantos amigos mío, a los que he ido invitando al programa y que en su mayoría me decían que allí estarían. Sobre todo, me quiero acordar de la primera persona que digo que si y que ya esta en el cielo. Me refiero a mi amigo y hermano Pedro Balibrea. Él abrió el fuego de esta gran experiencia de formar parte del mundo de la radio. Detrás suyo, fueron muchos más, de hecho, han sido más de 150 programas, con todo lo que ello implica, e decir, elegir el tema, buscar la persona más capacitada para invitarla, preparar las entrevistas, etc.    

Y que decir de los diferentes miembros del equipo y que han ido pasado por el mismo dejando su impronta, ya fueran miembros del equipo propiamente dicho, o colaboradores. Toni Castaño como técnico, Antonio Lucas y su selección de películas, además de sus preguntas con una fuerte carga argumental y razonamiento. 

Luego se irían incorporando José Carlos Cubí, cuando llego era un estudiante de derecho con vocación de periodista, otro elemento fundamental en este equipo fue nuestro tertuliano Pedro Llera, todo un asturiano de pro. El último en llegar y que sus obligaciones estudiantiles le hicieron irse pronto, fue mi hijo Álvaro con sus magníficos diálogos con Antonio. Dos generaciones que entraban en sintonía tan solo con verse, uno nos hablaba de cine, el otro de literatura. 

Desde luego la experiencia ha sido más que grata, ha sido un autentico tesoro que siempre ira en mi corazón… Para el final he querido dejar a las dos personas que en cierto modo confiaron en mi para este proyecto. Javier Bruno que fue quien me abrió las puertas de la radio y posteriormente Pablo Molina, ellos también tienen su parte de culpa de todo esto. A todos ellos, ¡gracias!. 

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