agosto 31

Educar en el amor y la sexualidad (Parte III). El Pudor

El tema se va complicando y toca hablar de una cuestión que en los tiempos que corren es casi un tabú-aunque parezca mentira-, el simple hecho de mencionarlo te puede generar problemas. Me estoy refiriendo al «pudor».

¿Qué es?, ¿qué se entiende por pudor?, ¿realmente tiene algo que ver con respecto a la educación del amor y de la sexualidad?…

Pero comencemos por lo que entiende la Real Academia Española de la Lengua (RAE) por pudor. Y esta la considera como sinónimo de «honestidad, modestia, y recato».  Por otro lado, se puede considerar como la vergüenza que uno puede tener a la hora de exhibir el propio cuerpo desnudo, el sentimiento que se puede tener  a la hora de hablar de ciertas cuestiones, pensamientos o actos que podemos considerar íntimos. Cómo te imaginaras, me voy a centrar en la cuestión relativa a la sexualidad.

Por ello cabría preguntarse…, ¿Es positivo ser pudoroso?, ¿ayuda en la educación sexual? Es evidente que el pudor tapa algo que no debe de ser visto. Es una actitud bastante espontánea que se manifiesta a través del cuerpo, es una confusión, un temor, un rechazo de la persona ante el hecho de ver aparecer, o mostrar parte de la propia intimidad a la luz del momento.

No obstante, a la hora de explicar esto a los pequeño, hemos de tener «cierta precaución» y saber explicar en función de su edad y maduración-en sucesivas entrada consideramos esto por etapas-. Pues nos puede pasar como con  en el tema del asombro…, que lo matemos. De todas formas, si somos capaces de experimentar él pudo como una especie de vergüenza…., lo hemos de tomar como positivo. Sin embargo, hemos de tener claro que los niños y niñas desarrollan ese pudor de forma natural, además no podemos forzar las cosas aunque seamos naturalistas en casa. Y la cuestión llega incluso a la forma de vestir, que irá siempre en virtud de como vivamos ese pudor.

¿Y como asimilan y viven el pudor nuestros hijos o nuestras hijas?, ¿sienten ese pudor del que estamos hablando? Evidentemente si, y ese pudor será el reflejo de la educación que hayan recibido. Pero si es cierto que el pudor de los críos es diferente al de las crías y por varias razones y entre ellas.., por ejemplo; que los órganos reproductores de los niños son externos, mientras que el de las niñas es interno, además los niños de pequeño «sufren pequeñas erecciones» y eso hace que sientan algún tipo de pudor y quieran taparse. Es una forma de tapar su intimidad, es natural. Y esto evidentemente no ocurre con las niñas. Es demasiado obvio.

Por otro lado, también se educa por medio de gestos, actitudes y comportamientos cotidianos, los cuales constituyen lo que se puede llamar la educación silenciosa del cuerpo.  Aunque es inevitable que llegue el momento en el que hablemos con nuestros hijos de este tema, en ese momento la conversación debe de ser llevada a cabo en un ambiente de confianza plena entre padres e hijos. Y aquí el cariño tiene un papel muy importante. Cariño que ha de ser de una forma natural y no artificial o forzada. En cierto modo, es educar en emociones y no en sentimentalismo o en el chantaje emocional de que si haces esto te doy lo otro.

 

 

 

 

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agosto 24

Educar en el amor y la sexualidad (Parte II). El Cuerpo.

Hace unos días publicábamos una entrada en este blog titulada “Educar en el amor y la sexualidad (Parte I)”, hoy continuamos con la segunda parte de esa entrada. La idea es dar algunas directrices a cuantos padres quieran luchar por educar a sus hijos en el amor para toda la vida y a su vez dar unos puntos de apoyo en lo que respecta a la hora de que los hijos vivan una sexualidad sana, además de libre de tabúes y de manipulación. Manipulación que se puede recibir de manera insana desde la sociedad que nos rodea. Pero continuemos con lo importante.

Hoy nos toca preguntarnos…, ¿qué es el cuerpo? Y podríamos empezar hablando de la idea que Platón tenia de este. El cual consideraba al cuerpo como la prisión del alma. A partir de este momento comienza lo que sería una guerra por definir más ese concepto del cuerpo. Aristóteles, Santo Tomas de Aquino…, el listado es amplio y no es menos cierto que cada cultura y cada sociedad lo ha dado su pincelada y ha hecho la utilización que le ha venido en gana. Para terminar con el “mayo del 68”, donde se nos propone que el cuerpo es para gozar. Y por lo tanto llegamos a triste y famoso…, “mi cuerpo es mío y hago con él lo que quiero”.

Y últimamente la dignidad humana está desaparecida en combate. Sin embargo, cuando descubrimos nuestro cuerpo, es inevitable descubrir que es un cuerpo sexuado. Le guste o no guste a los defensores de la Ideología de Género.

Lo que sí es evidente, es que tanto la niña como el niño entre los 2 y 5 años irán conociendo su cuerpo de tal forma que ellas-las niñas- sentirán atracción por su padre y ellos-los niños- por su madre, que no deseo sexual. Es una atracción afectiva y no genital. Aquí se comienza a descubrir las características de la masculinidad y la feminidad. Repito, no se puede limitar la sexualidad a lo genital es una visión reducida de la sexualidad. Se ha de procurar ir del sexo al amor y de este a la vida, pero basado en todo lo anterior. Y soy consciente de que todo esto va contra el pensamiento único, pero la verdad tiene un solo camino.

No obstante, se hace necesario seguir avanzando y toca hablar del valor de la vida, del amor y de su belleza, del valor de la belleza del cuerpo. Todo ello con cariño. Y aquí como siempre los hijos han de sentir el amor de los padres. Ellos han de palpar el amor que se tienen los padres. Son capaces de detectar el amor entre los esposos y han de crecer bajo ese influjo.

Pero muchos quizás se pregunten…, ¿amarse delante de los hijos? Sí, como ya hemos comentado, el amor en la familia para ser transmitido ha de ser vivido y palpado. Y sobre todo ha de ser visto en los padres, entonces…, ¿cómo actuar? Con detalles de auténtico cariño, con gesto sensibles con muestra de cariño sincero y no forzados…, con detalles de hacer las cosas antes que él otros. Sin sentimentalismo y romanticismo, pues si se vive bajo en imperio del sentimentalismo y del romanticismo, la alegría real no brilla en casa…, falta algo…, y cuando tenemos al otro como un objeto posesivo…, se nota.

Ni que decir, que el tema no se agota, más bien se podría extender, pero ahora tocaría hablar de un tema que en estos tiempo no tiene buena prensa…, me refiero al pudor, pero de esto hablaremos en la siguiente entrega.

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agosto 21

Educar en el amor y la sexualidad (Parte II) La Persona.

Cuando uno lee noticias como la siguiente en el periódico…, ‘Edusex’, el nuevo proyecto de educación sexual para los institutos de la Región. Te pueden surgir cuestiones como… ¿qué esta ocurriendo en nuestra sociedad para que los políticos asuman el papel de padres?, ¿qué hemos hecho mal para que ellos se pongan en la parrilla de salida en nuestro lugar?… Las respuestas pueden ser infinitas. Desde el padre que ni se plantea el tema, hasta el que se preocupa por lo que se dirá o. se hará en dicho programa.

El que suscribe estas líneas es padre, aunque ya no tengo a ninguno de mis hijos en edad escolar, ya sea infantil, primaria o bachillerato. Pero si he procurado de formarlos en el «Amor», en ese amor que será para toda la vida y que debe de ser limpio y no aspirar a considerar a los otros como objetos.

Por ello cuando los padres tenemos que hablar del Amor, se hace necesario también hacerlo sobre la sexualidad, sin embargo, creo que debemos de plantearnos cuestiones tan importantes como:

  • ¿Qué es ser persona?
  • ¿Cómo nos identificamos con nuestro cuerpo?
  • ¿Qué es la desnudez? ¿El pudor? etc.
  • ¿Cómo prepararemos a nuestros hijos para el amor?
  • ¿Cómo hablarles de sexualidad?

Son muchas los interrogantes que pueden surgir en esa preparación para hablar con nuestros hijos, pero lo que nadie puede discutir es que «la persona humana es una profunda realidad», una realidad que jamás debe de ser utilizada como una “cosa o un objeto” y en la sociedad en la que vivimos llega a ser considerada como un objeto de deseo. Ya lo dijo Kant…La persona jamás debe de ser tratada como un medio, sino siempre como un fin.

Y en ese trato que en definitiva no deja de ser otra cosa que relaciones humanas, hemos de tener claro que las mismas son relaciones interpersonales, es decir, relación entre dos personas. ¡Es más!, la relación sexual entre el hombre y la mujer es en sí misma una relación personal: una relación en la que se manifiesta y realiza el amor entre las personas.

Es de vital importancia que esta relación sea presentada al niño no como una relación cosificada donde el otro es utilizado como objeto, sino todo lo contrario. Se ha de afirmar la primacía del valor de la persona y los valores sexuales no pueden separarse de la misma persona. Y aquí el ejemplo del amor entre los padres es transcendental para que los hijos entiendan de una forma más efectiva.

A pesar de todo ello, existen familias donde esto va a ser muy difícil entender ya que consideran a los hijos un derecho, y no un don. Donde si es necesario se recurre a las técnicas de reproducción asistidas o a los vientres de alquiler. Sobre todo, aquellos que económicamente se lo puedan permitir. Por lo que va a ser muy difícil que el hijo se llevado a una educación acorde a lo que estamos comentando.

Y como el tema da para mucho más te emplazo para la siguiente parte…