mayo 23

Parece más una pandemia que otra cosa.

El verano pasado tomando unas cervezas con un amigo, salió a colación en esa conversación la epidemia de separaciones y divorcio que se está produciendo en nuestra sociedad y que parecía más una pandemia que otra cosa. De hecho, en esa misma conversación salieron las posibles causas de la citada pandemia a nuestro juicio.
No obstante, nadie puede negar que la comunicación es vital en el matrimonio y es evidente que para obtener una comunicación adecuada dentro del matrónimo, sobre todo es necesario ser consiente de dónde venimos y cuál es nuestra mochila, es decir, que es lo que llevo a cuesta como persona.
En cuento a lo que se lleva en la mochila se puede enumera de la siguiente forma. Primero la diferencia que existe entre el hombre y la mujer, ya sea a nivel físico, como psíquico, la educación que ambos han recibido en sus familias y culturas de origen que se ha de tener en cuenta. Otro punto muy importante que en los últimos años no ha sido muy utilizado o valorado adecuadamente, es todo lo relacionado con el “control de emociones” o lo que Goleman llama “Inteligencia Emocional”. Sin ir más lejos, en las escuelas se vuelve a mirar hacia la Inteligencia Emocional.
Por otro lado, la vida matrimonial tiene su recorrido, aunque no es menos cierto que en el transcurso de esa vida conyugal se puede hablar de varias épocas que son claramente identificables. Básicamente serán tres. La primera es la relacionada con los primeros años hasta la llegada del primer hijo. Luego desde ese momento hasta que el primer hijo sale de casa (abandona el hogar familiar) y por último, desde ese instante hasta que fallece unos de los cónyuges.
Los primeros años del matrimonio son considerados de adaptación al cónyuge y quizás los más importante. Es el momento donde realmente nos conoceremos. Donde nos mostramos como somos, actuamos, y reaccionamos ante las diferentes situaciones que irán surgiendo. Es cuando realmente descubrimos cuáles son las prioridades de los cónyuges.
Pero no es solo saber comunicar, o conocer la mochila que llevamos. También es necesario luchar contra las críticas hacia el otro cónyuge, pues se corre el riesgo de que aparezca el desprecio al otro y se quiebre la confianza mutua que debe de existir. Y sobre todo, no caigamos en el error de querer cambiar al otro. Lo que hemos de hacer es resaltar todo lo bueno que tenga como personas y el tema de los defectos, se ha de trabajar de cara a que sean limados de forma lo más cariñosa posible.

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noviembre 24

Cuando hablamos de “competencias”, ¿de qué hablamos?

online-reputation--300x225A principios del presente mes de noviembre, me atrevía a escribir una entrada para este blog sobre lo que se ha dado en llamar “las competencias digitales”, en la citada entrada, básicamente se venía a decir, que era poco más que necesario dar una formación específica en esta materia, de cara al acceso y uso de los contenidos existentes en internet.

 Que el simple hecho de ser “nativos digitales”, no les aseguraba una adecuada competencia en el tema a todos los jóvenes que han nacido en esta época tan tecnológica. Es decir, es necesario, dar apoyo, cimentación, para que los chicos y los que ya no somos “tan chicos”, puedan desarrollar habilidades como, “el pensamiento crítico”-de esto hoy en día existe más bien poco o nada-, ser capaces de trabajar en equipo-hay quienes les llama a esto, aprendizaje colaborativo-, además de iniciativa, creatividad, saberse adaptara los cambios, tener una fluida comunicación escrita y hablada, etc. Son habilidades que de toda la vida, han sido, en cierto modo transmitidas en casa, aunque quizás de forma diferente a la actual.

 Lo que ocurre a mi modo de ver, es que ¡eso!, ya no se lleva a cabo en las casas. Cada vez menos-por desgracia-, los padres “perdemos en tiempo”, en estar con nuestros hijos y trasmitirles esa “competencias”, que en cierto modo son base para la formación de la personas. Las preocupaciones, el trabajo, la crisis, etc, hacen que nos vayamos desplazando en un plano inclinado que por motivo de ese desnivel, tendemos a ir dejando correr el asunto y cuando nos queremos dar cuenta, ¡ya es demasiado tarde!

Por otro lado, como ya escribí en su momento, con respecto a la “Escuela 3.0” y en palabras del gurú de la educación Curtís W. Johnson…, hemos de abandonar el concepto de Escuela Pública-tal como la conocemos a fecha de hoy- pues “la escuela ha de ser vista como parte de una industria o sector determinado”, palabras muy duras para ciertos “grupos de presión” dentro de la comunidad educativa, que sienten como pueden perder su peso especifico en la escuela actual.

A su vez corren tiempos muy difíciles, tiempos de crisis, y se suele hablar mucho de competencia laboral, digital, se habla de la necesidad de formar de cara al mercado laboral, para de esta forma evitar la llamada “fuga de cerebros”. Cuestión esta que por desgracia, no hemos querido ver en la época del pelotazo y en la época del boom inmobiliario, donde los chavales dejaban la escuela, para irse a ganar dinero fácil y llevar en alguno casos una vida por encima de sus posibilidades.

Pero la cuestión es ¿cómo enmendar el camino?, ¿cómo hacer para tener una escuela que forme adecuadamente, tanto en el terreno laboral, como personal?, pues si me tengo que fiar de todos los actores de la comunidad educativa, ¡yo!, no lo tengo nada claro la solución. Y eso que existen voces que ponen el “acento”, en las “competencias sociales y humanas”, mientras que otras, lo ponen en el tema tecnológico y yo creo que estos es más complejo, que va más allá del blanco o negro. Y sobre todo, por una cuestión básica y muy clara, cuando hablamos de “competencias”, ¿de que hablamos?, ¿qué se quiere decir?, ¿hablamos de valores? ¿de virtudes?…

 Es curiosos como durante mucho tiempo, hemos estado hablando de “valores”, parecía que la palabra “virtud”, era como “un tabú”, como un recuerdo reminiscente del pasado. Y ahora de hace un tiempo para acá se empieza a imponer la palabra “competencia”, da la sensación que suena mejor que otros sinónimos como pueden ser…, facultad, eficacia, eficiencia, capacidad, aptitud, etc.

A la vista de todo esto-sin miedo a posibles equivocaciones-, y a la vez, sin tener miedo a tirarme a la piscina sin agua-y valga la redundancia – me quedo con la educación de la virtud, palabra que es más clara y denota el esfuerzo, la lucha y las ganas de triunfa que implica adquirirla. Pues virtudes humanas te puedo dar las que quiera…, generosidad, fortaleza, optimismo, perseverancia, ¿sigo?, orden responsabilidad, respeto, sinceridad, podría seguir y no terminar. Lo importante es que en casa, los padres nos pongamos las pilas y nos planteemos ¿qué queremos para nuestros hijos?, ¿cómo educarlos adecuadamente en todas estas virtudes?-que por cierto, cada una tiene una etapa para su refuerzo- en cuanto al colegio-sobre teniendo claro que la política y las ideologías han de salir del ámbito educativo-, se tendrá que volver a la vieja tradición, en la que el maestro “forma” a su discípulo, pero no lo ideologiza. Y aquí en la escuela, es donde veo que las nuevas tecnologías tiene su futuro.

 El mundo tecnológico que nos rodea, no esta reñido con una formación humana en “valores”, donde se busque la excelencia, no solo en los resultados académicos, sino también contemplando al individuo en su plenitud.

 

 

 

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julio 28

La sobriedad no esta reñida con la tecnología.

Hace unos días buceando por el portal de noticias que la agencia “europapress” tiene referente a noticias tecnológica “portaltic”, me encontré con esta noticia; ¿Adictos al móvil? Lo miramos 150 veces al día de media. ¡Y cómo no!, me aventure a leerla, al final de la misma se apreciaba un enlace a un blog -dicho blog es de Oracle-, era lo que se puede llamar la fuente de la noticia.

En cuanto a la noticia en si, esta nos habla de la dependencia que tenemos del móvil tan desorbitada, pues lo miramos de media más de 150 veces al día, que si el correo, que si el SMS, que si el “whatsApp”, en definitiva somos incapaces de estar más de seis minutos sin tocar nuestro querido “móvil” y claro, al final te preguntas…, ¿es esto cierto?, ¿somos tan dependientes de estos aparatitos?

A la vista de todo ello, me dije ¿por qué no investigo un poco sobre el tema a ver que me encuentro?, pues aquí tienes lo que me he encontrado…

Lo primero para abrir boca, es que te dejo “un pequeño test” del periódico El mundo.-decirte que este test es de junio de 2012- a la vez que vas respondiendo a las preguntas te va dando ciertas explicaciones como las siguientes…”uno de cada diez niños se despiertan al recibir un SMS durante la noche”, “en 2009 España uno de los países de mayores gasto en uso de móvil”, “uno de cada tres españoles prefiere perder el avión o un regalo, antes que el móvil”. Como ya veras en el trascurso del test, iras leyendo frases como las que te he transcrito y que si nos paramos a meditar un poco, nos daría para tirarnos toda una tarde de trabajo con respecto a como es nuestra relación con dicha maquina.

¿Y como combatir esa posible dependencia?, según los profesionales estamos ante una adicción, como puede ser otra. Es decir, adicciones como pueden ser, el ludópata, el adicto al sexo, a las compras, etc., y han de ser tratado como tales.

Por ello si te das cuenta que eres incapaz de despegarte del mismo, si eres incapaz de estar viendo una película-por ejemplo- y a su vez eres incapaz de dejar de ver la pantalla del móvil ¡ten cuidado!, algo esta pasado que no es muy normal. Lo malo de esto, es que la persona o personas que tengan este problema, la mayoría de las veces ni se da cuenta ¡o más grave!, no quieren darse cuenta, con lo que obligan a la familia, a sus seres queridos o amigos, a tener quedar el primer paso y enfrentarse con ellos.

Si te das cuenta, esto no difiere de un problema de drogas, de adicción al sexo, etc., como hemos dicho anteriormente. Lo triste, es que el tema ya lo hemos tocado varias veces en este blog, pero creo que es necesario y sobre todo en cuestiones como estas, realizar una función de “servicio publico”, recordando a todos aquellos amigo lectores que nos visitan, que tengan cuidado con estos temas, porque por desgracia muchas veces caemos muy fácilmente en ellos, pero luego resulta muy difícil salir de los mismos.

Pero sigamos hablando de esta “hipotética adicción nuestra al móvil”. ¿Sabes lo que significa el termino “Nomofobia”? Te lo explico muy rápidamente. ¡Es el miedo irracional ha salir de casa sin el móvil!, y en España lo sufre el 53% de los Españoles. El problema se manifiesta con síntomas como la ansiedad, malestar general, enfado, llegándose incluso a la disminución de la autoestima. Como veras no estamos hablando de temas sin importancia, son temas que si los dejamos de vista nos pueden dar muchos dolores de cabeza.

Si ere padre, ¡recuerda!, que no nos sirve de nada, dar “un sermón” a nuestro hijo o hijos, y a su vez, ser incapaces de aplicarlo a nuestra vida. Pues en estos caso, como en todos los temas de educación, el ejemplo, es vital y fundamental para llegar a buen puerto.

Seamos sobrios a la hora de hacer uso de las nuevas tecnologías, están para facilitarnos la vida, pero no para hacer de ella un infierno. Y es que en la sociedad actual, esta que nos ha tocado vivir donde el consumismo acampa a sus anchas, eso de vivir la virtud de la sobriedad es casi imposible de llevar a cabo. Es difícil distinguir entre lo necesario y lo superfluo, entre lo razonable y lo innecesario.

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